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La nueva guerra en el PRI poblano (Doger vs Lastiri)

Los priistas poblanos siguen sin entender. Continúan acabando con lo poco que les queda de partido, de estructura y de credibilidad.

Se siguen peleando, enfrentando y traicionando.

Y lo peor, la carrera por el 2018 y el montón de cargos y candidatura que se van a disputar está a punto de arrancar, y al PRI no se le ve por dónde pudiera resucitar para poder pelear.

Los priista, aunque el 2018 parezca un objetivo aún muy lejano es una meta que está ya muy cerca.

En el PAN ya se habla de que la secretaria general del Comité Estatal, Martha Erika Alonso Hidalgo, va en caballo de hacienda para hacerse de la candidatura al gobierno del estado.

Se dice incluso que la esposa del gobernador del estado Rafael Moreno Valle Rosas no tiene contrincante si los astros no se le acomodan al mandatario en su aventura para buscar la candidatura del PAN a la presidencia de la república.

Y la tesis parece un escenario que bien se pudiera dar en el momento de la negociación en el albiazul para definir a su gallo presidencial, entre muchos otros beneficios.

Sin embargo, el PAN, en caso de que Martha Erika se decida, ya habría una fuerte candidata para disputar Casa Puebla en 2018.

Alguien que metería en serios aprietos a la oposición por muchas razones.

Una de ellas, la principal tal vez, es que es una panista con una reputación y una imagen intachable.

Alguien que se podría vender muy bien al electorado.

Por otra parte, en Morena se habla de que el edil de San Pedro Cholula, José Juan Espinosa Torres, estaría prácticamente puesto para asumir la candidatura del peje al gobierno del estado.

Y, desde luego, que el famoso JJ sería un buen candidato, muy peligroso, que pudiera sacarle canas verdes al grupo en el poder en Puebla.

Alguien que conoce el sótano de la política poblana, así como las mañas y triquiñuelas priistas y panistas.

Con el empuje de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), JJ sería un serio candidato a disputar la gubernatura.

El resto de los partidos, incluido el PRD, me parece, estarían en la mejor disposición de sumarse en alianza a la fuerza que más y mejor les convenga.

Al candidato que pudiera garantizarles, además del triunfo, una serie de beneficios que incluyan jugosas partidas económicas y en especie, o puestos con cargo al erario.

Nada que no acostumbren los perredistas poblanos, y los supuestos políticos de izquierda en Puebla, quienes están hundidos en una crisis política que los mantiene en la desgracia.

Empero, en el PRI las cosas siguen igual que siempre.

No hay acuerdos, sí hay recelo, sí hay traiciones, envidia, poca imaginación, nula creatividad, pero sobre todo, una nueva guerra entre sus posibles candidatos al gobierno en 2018, Juan Carlos Lastiri Quirós, subsecretario de Sedatu; y el delegado del IMSS en Puebla, Enrique Doger Guerrero.

La guerra entre ambos priistas está declarada y ya dispusieron de sus respectivos operadores para denostar y descalificar al oponente como se pueda.

El objetivo no es otro que la candidatura de su partido al gobierno del estado.

O alguien cree que las protestas por el mal servicio de diálisis, por la falta de medicamentos y de espacios dignos y de calidad en el IMSS, particularmente en el Hospital de San Alejandro, son una mera casualidad.

Para nada.

Es obra de la disputa política entre Lastiri y Doger.

Es el gancho al hígado del funcionario federal peñista.

Además, al parecer al empleado de la Sedatu lo apoya alguien que conoce bien el teje y maneje de la delegación en el IMSS, por cierto parece que también priista y enemigo de Doger.

Y tampoco la denuncia que interpuso el edil de Tepexco, Antolín Vital Martínez, en contra de tres funcionarios de la delegación de la Sedatu por supuestamente exigirle un moche del 30 por ciento a cambio de autorizarle recursos del Programa de Apoyo a la Vivienda, parece algo natural.

Más bien evidencia, insisto, la guerra entre Lastiri y Doger.

La querella contra funcionarios de la Sedatu parece la respuesta y el derechazo de Doger contra Lastiri.

Los dos priistas se siguen atacando, incluso a través de sus medios afines: en Cambio lo hace Doger y en Centro Lastiri.

Así se la siguen gastando los tercos priistas, quienes siguen sin entender que cada que riñen hunden más a su partido.

A ver si no por testarudos y soberbios les sale un tercero en discordia.

Al tiempo.

En twitter: @poncharelazo

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