La muerte de Mara por la descomposición social
Es una pena que el asesinato de la estudiante de 19 años Mara Fernanda Castilla Miranda este siendo manoseado y utilizado por grupos que ven en el caso sólo como un botín político.
Un botín que utilizan para sacar beneficio propio.
Vergüenza debería darle a aquellos que hoy lamentan, marchan y se hacen los sufridos por la muerte de Mara.
¿Y al resto de las mujeres asesinadas en Puebla y en otros estados de la república quién les llora?
Porque asesinatos, feminicidios, violaciones, golpes, abusos y muchas otras clases de injusticias contra las mujeres se siguen dado en la entidad y nadie había marchado, ni se había indignado tanto como en los últimos días.
Se ha escrito y dicho demasiado sobre el caso pero ni los medios de comunicación hemos sido capaces de impulsar una campaña de alerta y respeto a las mujeres.
Coincido con mis colegas y amigos que señalan que la sociedad completa es la responsable de la muerte de Mara.
Y respaldo las expresiones porque simple y sencillamente en casa no educamos como debemos a nuestros hijos.
La pérdida de valores y su escaza divulgación y fomento es tan grave que hoy se refleja en una sociedad descompuesta que atenta contra todas las personas, no sólo contra las mujeres.
A nuestros hermanos indígenas los seguimos sobajando y humillando, por ejemplo, y quién dice algo.
¿Alguien ha marchado por su causa?
El caso de Mara es uno más de los 50, 60, 70 u 80 que existen en Puebla y hasta la fecha no hemos visto el mismo número de marchas.
Tanto el gobierno como la empresa, los propietarios de mentado antro llamado “The Bronx” tienen parte de culpa en el caso, son corresponsables.
Es una verdadera estupidez acusar a Mara de haber provocado su muerte por haber decidido salir a divertirse.
Quien señala eso no es más que una persona estúpida y sin escrúpulos.
Lo mismo los políticos y funcionarios que dicen cuidar y preservar la integridad de los ciudadanos con su trabajo.
Si eso fuera la alerta de género contra las mujeres en Puebla se habría dado desde hace mucho tiempo.
Las concesiones de Cabify, Uber y taxis en Puebla se otorgaron sin problema alguno.
¿Pensaron nuestros flamantes diputados en algún momento que esas empresas podrían ser utilizadas para delinquir?
Como siempre hemos sido reactivos y no preventivos.
Empero, no podemos culpar tampoco sólo al gobierno de la muerte de Mara.
Lo mejor que podemos hacer como ciudadanos es tratar de educar a nuestros hijos y fomentarles los valores que están perdidos, los principios con los que a generaciones pasadas nos educaron.
Lo que debemos hacer es evitar que demonios depravados como Ricardo Alexis Díaz López sigan en las calles buscando, como animales furtivos, una presa más.
Es necesario que las familias poblanas trabajemos en el fomento de los valores, en una educación de calidad.
No hay más que educar bien para evitar tantas desgracias y sufrimiento.
Y tampoco se valen los radicalismos.
No es posible que la intolerancia nos haga presas y culpemos a todos los conductores de transporte público de ser unos abusivos.
Seguramente no todos son iguales y debe haber personas honradas que trabajan por necesidad.
Más bien los poblanos deben tomar las precauciones necesarias para asegurar su integridad y la de sus hijos.
Cada quien debe hacer su parte para poder recomponer el tejido social.
No es posible que se sigan dando casos como el de Mara y nadie haga nada.
El caso hizo ruido porque se mediatizó pero aún hay delitos que no han tenido castigo y sus víctimas siguen esperando.
El Congreso del Estado debería trabajar más en crear nuevas leyes para proteger a las mujeres, o al menos que las penas la el feminicidio y la violencia contra ellas se incrementen.
No basta con cancelar la concesión en Puebla de Cabify, mucho menos con clausurar el antro donde estuvo Mara.
Lo que deben hacer las autoridades es acabar con la corrupción, con la impunidad, con los malos funcionarios, con quienes no hacen bien su trabajo porque todos, insisto, somos culpables de los atroces casos de violencia.
Y todos somos parte de una sociedad descompuesta.
Una sociedad que ha perdido la sensibilidad.
Mara sólo es una más.
¿Cuántos asesinatos estamos dispuestos a seguir tolerando?
Es muy fácil culpar y responsabilizar a cualquiera pero se ha puesto a pensar usted que hace para tratar de mejorar las cosas en sociedad.
¿Nos educamos?
¿Nos cuidamos?
¿Le damos la mano al necesitado?
No todo es responsabilidad del gobierno.
La clave de todo es la educación, no hay más.
Dejemos de quejarnos y pongámonos a trabajar.
Construyamos juntos un estado más seguro, más limpio pero sobre todo más educado.
Más vale prevenir que lamentar.
En twitter: @poncharelazo
