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Cuitlatlán

La mafia de Tenancingo se quiere expandir al norte del municipio de Puebla

La trata de personas es una situación normalizada en esa comunidad y no se percibe ningún combate de las autoridades policiacas y ministeriales

Fotograma de la película "Las elegidas" (2015) de David Pablos. Foto: Especial
Fotograma de la película “Las elegidas” (2015) de David Pablos. Foto: Especial

Tenancingo es un pequeño municipio de Tlaxcala, que es considerado como una de las capitales mundiales de la trata de personas. La mafia que ahí opera captura a niñas y adolescentes para obligarlas a prostituirse en la Ciudad de México y en Tijuana; en las urbes estadounidenses de Nueva York y Los Ángeles; en Europa y hasta en Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos. Ahora un brazo de esa organización de proxenetas, mejor conocidos como “padrotes”, estaría intentando expandir sus negocios al norte del municipio de Puebla.

Pareciera que se quiere utilizar las dos zonas invadidas de La Covadonga, ubicadas en la colonia Agrícola Ignacio Zaragoza de la ciudad de Puebla, para extender algunos de los negocios de trata de personas que se originan en Tenancingo, un municipio vecino de la capital poblana.

Hay cuatro datos esenciales para entender esta situación y armar un rompecabezas, los cuales son los siguientes:

Primero: desde hace tres años se generaron dos invasiones a los terrenos agrícolas de lo que fue la ex fábrica textil de La Covadonga, donde una vez que se dieron los despojos, se empezaron a vender ilegalmente los terrenos e inició la edificación acelerada de varios inmuebles. La ocupación ilegal de los predios se ejecutaron con grupos armados.

Segundo: la periodista inglesa Louise Callaghan, ha publicado en el prestigioso periódico The Times, un par de reportajes –aparecidos en junio y octubre de este año– en los cuales demuestra que Tenancingo, Tlaxcala, está activa y con mucho poder económico y político la mafia de trata de personas.

Que es una situación normalizada en esa comunidad y que no se percibe ningún combate de las autoridades policiacas y ministeriales en contra de la mafia de Tenancingo.

Un dato muy fuerte es que la familia del actual alcalde de Tenancingo, Emmanuel Contreras Corona, quien fue postulado por Morena, estaría involucrada en dichas redes de tráfico de niñas y mujeres.

El hermano del edil, de nombre Rosendo N., desde el año 2014 está condenado en Estados Unidos por haber introducido a ese país a una joven para ser prostituida en Los Ángeles, California. Es un dato que expone Callaghan en su segundo reportaje publicado en The Times.

Tercero: la estrategia que han utilizado los invasores de La Covadonga, en colusión con notarios públicos y funcionarios públicos de Tlaxcala, es simular que esa franja ya no pertenece a Puebla y que ahora es parte de Tenancingo.

Es decir, según documentos notariales y de instancias oficiales de Tlaxcala, la colonia Agrícola Ignacio Zaragoza de Puebla ya no se llama así, pues se le rebautizó como Rancho Morillotla, de Tenancingo, Tlaxcala.

Queda claro que la zona invadida es de Puebla, situación que ya concluyeron dos juzgados de distrito. Pero para fines de vender los terrenos despojados, fedatarios de Tlaxcala insisten en que esa franja es parte del territorio tlaxcalteca.

Cuarto: la clave de este entramado es que, desde el Ayuntamiento de Tenancingo, de manera indebida se han estado expidiendo licencias de construcción en la zona invadida.

Se dice que cada permiso estaría costando unos 8 mil pesos.

Un dato vital: desde agosto pasado, en esta columna, se expuso que con una importante inversión y un acelerado proceso de construcción, se está edificando un gigantesco motel en la zona invadida de La Covadonga.

Una construcción que al parecer tiene licencia del Ayuntamiento de Tenancingo. O eso es lo que afirman los vecinos del área en conflicto.

Y se dice que se tienen proyectados, por lo menos, otros dos moteles en la zona.

Si se juntan todos los elementos antes enumerados pareciera que no es una casualidad que, desde Tenancingo, se están expidiendo licencias ilegales de construcción en La Covadonga y que se pretenda abrir varios moteles en el área, los cuales son establecimientos que se utilizan en la actividad ilícita de la prostitución.

La zona de La Covadonga se presta para ese tipo de negocios no legales. Está junto a una carretera y es un área poco poblada, lo cual le da condiciones de discreción, que es una parte esencial en el consumo del sexoservicio y el manejo de redes de trata de personas.

En Tlaxcala dicen que no pasa nada

El alcalde de Tenancingo, Emmanuel Contreras Corona, ha respondido diciendo que no existe la actividad de la trata de personas en su municipio y que todo responde a una estigmatización de la localidad que se generó décadas atrás.

Louise Callaghan relata todo lo contrario. En un reportaje aparecido el pasado 17 de octubre lo inicia con el testimonio de la profesora María de Carmen Corona Velázquez, que al preguntar –no hace mucho– a sus alumnos de secundaria “qué quieren ser de grandes”, varios de ellos, con absoluta seriedad y convicción respondieron: anhelan ser “padrotes”.

Narró la forma en que se entrenan a hombres jóvenes de la comunidad para ser “padrotes” y salgan a “cazar” a niñas y adolescentes, principalmente entre los 10 y los 13 años, que tienen como principal características que padecen pobreza, no tienen educación y no cuentan con una familia cercana. Las engañan con dinero y con promesas de amor, para que se junten con los proxenetas. Ya después las obligan a prostituirse.

Para ello, primero las llevan a Tijuana, Baja California, en donde se decide su destino, que puede ser la Ciudad de México u otras áreas urbanas del país. O si son enviadas a Nueva York, Los Ángeles, a Europa o Medio Oriente.

Las mandan a “donde hay hombres con dinero que estén dispuestos a comprar niñas”, relató Louise Callaghan en una entrevista con la escritora Sabina Berman.

¿Y los permisos?

El alcalde Emmanuel Contreras Corona sostiene que él y su familia no tienen nada que ver con las redes de trata de personas.

Si eso es real, debería empezar frenando los permisos ilegales que se expiden desde su gobierno para construir moteles en las zonas invadidas de La Covadonga.

Como una muestra de que no está metido en asuntos turbulentos.