La inseguridad en el transporte público
Está más que comprobado que ningún servicio de transporte público en el país y en Puebla es plenamente confiable.
Ni UBER, ni Cabify, ni los taxis negros o de cualquier color, ni los microbuses, ni tampoco la línea RUTA que circula en Puebla garantizan la seguridad e integridad de sus pasajeros y del usuario, en general.
Los casos de Mara Castilla y Marian Fuentes, estudiantes de la Upaep y la BUAP, respectivamente, son el mejor ejemplo.
¿Qué es lo que tenemos que hacer ante esto los ciudadanos?
La respuesta es muy sencilla: exigirle a las autoridades y a las empresas que prestan e impulsan esos servicios garantías de seguridad, de atención y de apoyo para el usuario.
Porque los poblanos, y en general los mexicanos, estamos a merced de quienes nos transportan y trasladan de nuestros hogares al trabajo, o viceversa, a la escuela o a cualquier destino que requerimos.
Si los empresarios o propietarios de UBER, de Cabify y de cualquier otro transporte público no hacen nada por proteger la vida de quienes engrosan sus carteras y sus empresas entonces estamos amolados.
Porque ciertamente en Puebla, al menos, UBER es un jugoso negocio para empresarios y políticos, a quienes lo único que les interesa es sumar ceros a sus millonarias cuentas bancarias.
Poco o nada les interesan los violentos y sangrientos casos relacionados con Cabify y UBER en Puebla.
A ellos lo que les interesa es recibir sus ganancias diarias sin importarles la forma en que se consigue el dinero.
Es por ello que el gobierno debe exigir y poner mayor atención en la regulación de las empresas del transporte público y privado, empezando por las concesiones de taxis y microbuses.
Y lo que tiene que hacer el gobierno de Tony Gali para anotarse un diez en el tema es muy sencillo.
El gobernador del estado no tiene más que integrar su iniciativa con normas estrictas en caso de que alguna empresa de este tipo desee operar y prestar sus servicios en Puebla.
De otra forma, los empresarios y concesionarios del transporte seguirán sin problemas operando y echando a andar este tipo de servicios masivos.
En ese sentido, considero que el mandatario poblano tiene que incluir en su iniciativa algunos puntos importantes:
Primero, que todo el servicio de transporte en Puebla cuente con un seguro de viajero, es decir, que se garantice que habría una indemnización en caso de que algo le suceda al usuario durante su traslado.
De esta forma, el propio conductor y/o propietario del vehículo empezaría a tomar medidas para evitar cualquier eventualidad con sus viajes y servicios, incluso desde la contratación del chofer que le va a trabajar.
Segundo, que tanto la empresa como el gobierno del estado cuenten con un padrón detallado, con antecedentes y todos los generales, de los conductores.
Las autoridades en materia de seguridad deben contar con un sistema en el que se tengan los nombres, dirección, teléfono y todos los antecedentes los conductores del transporte público para saber quién es quién.
Este sistema debería estar integrado incluso en una plataforma nacional para bien de los ciudadanos.
Tercero, los vehículos deberán contar con sistema de rastreo satelital a fin de poder vigilar y tener en el sistema la ruta que utilicen para trasladar a los usuarios.
Cuarto, las autoridades deben exigir a las empresas que uno de los requisitos para poder ser conductor del transporte público sea la prueba de confianza, aplicada, desde luego, por la misma autoridad.
Este requisito seguro que podría inhibir que sujetos dedicados al robo, secuestro o cualquier otra modalidad delincuencial se filtren en la flotilla de autos y conductores de las empresas dedicadas a este ramo.
Algunas autoridades de la propia Fiscalía General del Estado ya incluso analizan el tema y lo ven muy viable.
Quinto, sería bueno que se pudieran grabar las conversaciones en cada servicio de transporte, de por lo menos el privado, para poder garantizar el trato del conductor desde el inicio hasta el final del viaje.
Estos cinco puntos, al menos, me parece que podrían enriquecer y fortalecer la iniciativa del gobernador del estado, Tony Gali, para poder regular las empresas y concesiones del transporte público y privado.
De esta forma podríamos, los ciudadanos, empezar a contar con un servicio de transporte público y privado cien por ciento seguro.
Porque los poblanos ya no queremos más asesinatos, asaltos y cualquier otro tipo de acción delincuencial cometida por la inseguridad en el transporte.
Ya es hora de que los poblanos exijamos que se garantice nuestra seguridad.
Ya es hora de que las empresas y los gobiernos se preocupen por nuestra integridad.
Suficiente hacemos con mantenerlos a ambos.
Ya es hora de que Puebla ponga el ejemplo y aplique mano dura en el combate contra la inseguridad.
En twitter: @poncharelazo
