La (in) congruencia de Morena
Algo que debe cuidar Morena y sus nuevos funcionarios públicos es evitar a toda costa la incongruencia, aquello de decir una cosa pero hacer otra.
Empezando por el presidente electo del país, Andrés Manuel López Obrador, quien recientemente anunció que no habrá chivos expiatorios en su sexenio y que no va a perseguir a nadie.
¿Cómo es que entonces terminará con la corrupción si no persigue y encarcela a quienes abusaron del poder para enriquecerse?
En la campaña pasada las cosas y las declaraciones eran distintas.
Así que si no se persigue a nadie eso quiere decir que además de Rosario Robles Berlanga, ex titular de Sedesol y de Sedatu, va a gozar de total impunidad a pesar de las acusaciones que pesan en su contra por desvío de recursos.
Dije el clásico “me huele a cochupo”.
Ahora se entiende la salida de Elba Esther Gordillo Morales, ex líder del SNTE, de la cárcel; por algo, también, sus amenazas en contra de sus detractores y del gobierno saliente.
Supongo que siguiendo esa misma línea no habrá persecución alguna en Puebla contra el ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, tal como lo advierten los huestes, líderes y nuevos diputados locales de Morena.
Ya lo dijo AMLO, su gobierno no va a perseguir a nadie.
Lo cierto es que hoy se están haciendo muchas cosas que según los morenos no se harían una vez que ganaran y alcanzaran el poder.
Ya ven como la presidenta municipal electa de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, no estaba tan perdida.
Ayer el líder del Congreso local, el presidente de la mesa directiva, el diputado José Juan Espinosa Torres, dio muestras de civilidad y de que en la democracia debe haber dialogo, acuerdos y civilidad política.
Sobre todo ahora que es el representante de un poder de gobierno, y de prácticamente toda la banda legislativa de Morena en el estado.
Más que criticar a José Juan Espinosa lo que deberían hacer los poblanos es pedirle resultados de su próximo trabajo, exigirle que se cumplan a cabalidad todas sus expresiones para lograr un verdadero equilibrio de poderes.
Ya ayer, insisto, José Juan dio muestras de que cuando se quieren hacer las cosas bien se pueden hacer sin problema.
Porque no es a sombrerazos, ni con gritos, ni desmanes, ni mucho menos con amenazas como tiene que trabajar Morena para lograr la justicia para los poblanos que tanto imploran.
Los líderes de Morena, empezando por el presidente AMLO, deben empezar por poner el ejemplo de cómo se debe gobernar y empezar a organizar un cambio real y no de dientes para afuera.
La mentada cuarta transformación del país se escucha bonita pero se tiene que empezar a sentir con hechos y no con palabras que se lleva el viento.
Morena debe tener mucho cuidado en no intentar tomarle el pelo a la gente presumiendo una calidad moral intachable y casi perfecta de la cual carece.
Sería bueno que el Movimiento de Regeneración Nacional le recomendara a Luis Miguel Barbosa Huerta, su ex candidato al gobierno, que evite realizar mensajes como el de ayer grabado para tuiter, donde aparece con el flamante vicepresidente de la mesa directiva de Congreso, Héctor Alonso Granados.
Sobre todo cuando muchos poblanos y comunicadores que sí tenemos memoria conocemos a la perfección a Héctor Alonso y sabemos de qué pie cojea.
Y es que ahora resulta que Héctor Alonso es un pan y un demócrata poblano que lucha contra la injusticia y las causas nobles.
Por favor, si apenas hace unos años fue priista, diputado de Nueva Alianza y el terror de los reporteros y periodistas.
Quién no recuerda a Alonso cuando en la sede del Congreso agredió y llamó “hijos de puta” a los reporteros Paulo Yolatl y Agustín Hernández, quienes criticaron su trabajo como diputado local del Panal.
Allí está en YouTube el vídeo como testimonio de la intolerancia de Alonso, quien da muestras de la incongruencia de los políticos que hoy se quieren hacer pasar por mansos corderitos cuando toda su vida han sido feroces lobos de la política.
¿A quién quieren engañar, por favor?
Así que los Biestro, los Espinosa, los Armenta, los Alonso, los Manzanilla y todos los líderes de Morena en Puebla deben cuidar su boca y empezar por poner el ejemplo de decencia, dejando los golpes mediáticos y la actitud porríl en la escena pública para empezar a privilegiar el dialogo.
Sobre todo porque sus respectivos mandatos no son eternos y hay mucho trabajo por hacer por Puebla, precisamente.
Ojalá que en Morena no pierdan el tiempo en continuar peleas y venganzas estériles que a nadie convienen.
Ya es tiempo de un verdadero cambio.
Y el tiempo apremia.
Los discursos deben quedar atrás porque la gente voto por Morena para ver en el país un verdadero cambio.
Por favor, señores, señoras, políticos y políticas de Morena, no nos sigan defraudando.
Ya es hora de trabajar.
En twitter: @poncharelazo
