Último minuto
Viernes, 25 de Septiembre de 2026
Puebla 15°C
Reto Diario | Noticias de Puebla
Ver Episodio Completo

Portada del Día

Cargando Portada...
Posdata

La guerra sucia y la elección, los mismos de siempre

La guerra sucia de cara a los comicios del próximo primero de julio va a subir de tono en las campañas.

Hay especialistas sobre guerra sucia en los equipos de cada uno de los candidatos con mayores posibilidades de triunfo, particularmente en los que disputan la gubernatura del estado.

Tanto Morena y la alianza “Juntos haremos historia” como el PAN y la coalición “Por Puebla al frente” llevan a cabo estrategias escrupulosas para tratar de derribar al enemigo.

Y sí, tanto Martha Erika Alonso Hidalgo, candidata del PAN; como Luis Miguel Barbosa Huerta, abanderado de Morena, saben perfectamente, en ese sentido, por donde camina la cosa.

Porque de la guerra sucia, hay que subrayarlo, nadie se salva.

Ni tampoco nadie está exento en conocimiento.

Particularmente porque los protagonistas de esta elección concurrente son los mismos de siempre.

Así es.

Los mismos que siempre disputan, elección tras elección, un cargo de elección popular.

Cosa, por supuesto, que tampoco les ayuda mucho en el tema de la congruencia y la credibilidad.

Y lo mismo sucede en el caso de los personajes y candidatos que compiten por el senado, por las diputaciones federales, locales y hasta por las presidencias municipales.

Insisto, son los mismos de siempre.

Los mismos que disputan un hueso elección tras elección.

Eso es lo que más bien debería sorprendernos, que esos abusivos personajes quieran todo y no quieren dejar de vivir y gozar del erario.

Por ello la importancia de analizar bien nuestro voto antes de venderlo, regalarlo o desecharlo.

Porque para hacer guerra sucia todos nuestros candidatos de hoy bien que se la saben.

El morenovallismo, no vamos lejos, opera de lujo en este sentido. Los encargados de hacer el juego sucio y las campañas negras en ese grupo todo mundo los conoce.

Para nadie es un secreto que en las campañas se utilizan toda clase de recursos para poder golpear y bajar los bonos del contrincante.

Ya depende de la larga cola de cada quien cómo y de qué tamaño es el fregadazo.

Empero, lo cierto es que en la elección de Puebla precisamente aquellos que conocen el teje y maneje de las campañas negras son los que ahora disputan Casa Puebla y el resto de los cargos públicos del gobierno en el estado.

La candidata del PAN, Martha Erika Alonso formó parte del gobierno pasado y por supuesto que tendría la necesidad de explicar por qué no actuó en todos los casos de abuso de poder.

Sin embargo, Luis Miguel Barbosa tendría entonces que detallar por qué encumbró al morenovallismo en aquella elección del 2010 y ahora lo aborrece.

¿Por qué nunca dijo nada, calló y fue cómplice?

¿Por qué permitió el abuso que hoy tanto reprocha y reclama?

¿Por conveniencia, por negocio, por su antiguo socio?

Es un tema de congruencia e incongruencia.

Y lo mismo sucede con otros candidatos como Alejandro Armenta Mier, candidato de

Morena al senado; con Juan Carlos Lastiri Quirós, abanderado del PRI, y hasta con el propio Michel Chaín Carrillo, candidato del Verde.

Todos ellos son los mismos que asumieron el poder desde 2010 o antes.

Son los mismos de siempre, los que gobiernan el estado, los que hacen la guerra sucia y las campañas electorales.

Son exactamente los mismos que han tolerado toda clase de fenómenos sociales en el estado como la inseguridad.

Por favor hoy no se vengan a dar golpes de pecho.

Porque dice el dicho que tanto peca el que mata a la vaca, como el que le agarra la pata.

Así que deberían dejar de seguir engañando al electorado con actitudes moralistas, populistas y de una izquierda moderna que no viene al caso.

La elección en Puebla la debería ganar el mejor proyecto de gobierno, las mejores propuestas, las más viables, las más inteligentes, claras y realistas.

Los poblanos debemos actuar en consecuencia.

Votemos no por el menos peor sino por el candidato que sea verdaderamente el mejor.

Yo no sé ustedes pero en lo personal estoy harto que nos quieran engañar con el petate del muerto, que nos prometan y nos prometan y al final nada nos cumplan.

El simple hecho de ser fiel seguidor de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no debería ser la llave maestra para lograr un cargo público, más bien la personalidad, el trabajo, la capacidad y el quehacer por Puebla deberían ser la carta de presentación de todo candidato.

Los poblanos debemos ser más exigentes y razonar que es lo que más nos conviene.

Porque si vamos a votar por un verdadero cambio ninguno de los candidatos de hoy nos ajusta.

No los hay ni en Morena, ni en el PAN, ni el PRI, ni en el Verde.

¿O me equivoco?

En twitter: @poncharelazo