La estrategia electoral de Peña Nieto
El próximo año se renovarán 13 gubernaturas en el país, de las cuales el equipo del presidente Enrique Peña Nieto y el CEN priista saben que en realidad podría ganar unas 10.
Ganar la mayoría de las gubernaturas en pugna representará para su gobierno un triunfo más que electoral, político y social. Esto, por supuesto, de cara a la recta final de su mandato representado en sus últimos dos años.
Fuentes de alto mando en la presidencia de la República revelaron que la estrategia política y de gobierno estará enmarcada en los próximos meses en el propósito de afianzar los resultados positivos y encauzar nuevos alcances.
Sin duda la línea discursiva de los próximos meses seguirá estando enfocada a los efectos positivos de las reformas estructurales, tales como la de Telecomunicaciones, Educación y Energía.
Estos tres ejes tienen la mayor parte de beneficios desde la perspectiva de la opinión pública –según el análisis de Presidencia de la República- y son factor clave en busca del consenso social.
El 9 de septiembre pasado, El Financiero publicó una declaración de Manlio Fabio Beltrones, líder nacional del PRI, quien aseguró que se ganarían nueve de las entonces 12 gubernaturas en disputa. Ahora son 13, debido a la anulación de los comicios en Colima, razón por la cual el Estado ha elevado a 10 el número de gubernaturas en la mira –incluida por supuesto Colima -además de la renovación de las cinco presidencias municipales en Baja California y de los congresos locales en 12 de las entidades en que habrá cambio de gobierno –en el caso de Puebla, sólo se elegirá a gobernador.
Por cierto, este fin de semana el PRI decidió abrir las candidaturas a gobernador a ciudadanos simpatizantes que tengan un nivel de popularidad más alto que los agremiados al partido.
Fue en la sesión extraordinaria del Consejo Político Nacional, celebrada en la capital del país, donde se llegó al Acuerdo único de la Comisión Política Permanente del tricolor, que avala que la postulación de candidatos a gobernador para las elecciones de 2016 estén abiertas a los simpatizantes.
En ese encuentro el PRI definió su Plan Nacional de Elecciones 2015-2016, así como la paridad de género en las candidaturas.
Visto este escenario, las fuentes de la Presidencia de la República que consultó este columnista revelan que hay condiciones para que los resultados electorales del próximo año sean favorables para el presidente.
En este contexto aparece la duda de qué pasará en el caso de Puebla donde prevalecen las siguientes condiciones:
1. El organismo electoral tiene mayoría proclive al grupo dominante.
2. Quien se perfila como el candidato, Tony Gali, está en primer lugar de las encuestas y además tendrá (tiene) todo el apoyo del Estado local.
3. La reforma política a favor del grupo morenovallista.
4. Liderazgos priistas divididos (Alejandro Armenta llena espacios vacíos con críticas al gobierno estatal, aún sabiendo de sus escasas posibilidades de ser postulado; indefinición en la postulación a la gubernatura, y diversos sectores con posturas disímbolas hacia el gobierno estatal, tales como la CTM y el PRI municipal).
5. La estupenda relación institucional que sostiene el gobernador con el presidente de la República, y la excelente relación, incluso amistosa, que mantiene con secretarios como el de Sedesol, José Antonio Meade.
Para las fuentes consultadas, la buena relación que sostiene el gobierno federal con el de Puebla no tiene nada que ver con los procesos electorales. Aquél planteamiento entonces de la concertacesión establecida para que el PAN gane la gubernatura del estado en el 16’ está, dicen, sólo en los corrillos.
Nos leemos el miércoles.
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