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Posdata

La amenaza marinista (lo que no te mata te fortalece)

Muy caro podría costarle al gobernador Rafael Moreno Valle Rosas y a todo su equipo de trabajo haberle perdonado la vida a su antecesor Mario Marín Torres, quien a pesar de haber sido maltratado y vapuleado por caer en lo más bajo del infierno de la corrupción y el abuso de poder aún sigue vivito y coleando.

Y aunque el mentado “Góber Precioso” haya solapado un sinfín de corruptelas durante todo su mandato, aunque haya hecho millonarios a infelices que apenas conocían un billete de cien pesos, no fue decapitado, ni muerto políticamente, por sus adversarios.

Mario Marín estuvo malherido, sí, a punto de morir, pero lo dejaron respirar y hay que reconocer que tampoco está manco.

Lo advertí en anteriores ediciones de Posdata, “si el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas no le da el tiro de gracia al marinismo, cuidado que puede reagruparse y dar mucha lata”.

El tiempo me dio la razón y los hechos están a la vista de todos.

Mario Marín y su gavilla están más vivos que nunca.

El grupo marinista estuvo agazapado, se replegó durante unos cuantos años pero decidió volver a la batalla preparado. Es más, por recursos económicos, dicen sus protagonistas, no paran.

Y allí precisamente es donde la puerca torció el rabo.

¿Cuánto dinero tendrán escondido, guardado o ahorrado en sus cuentas y/o en sus propiedades los marinistas como para pretender armar una revolución e intentar sublevarse?

Porque hay que recordar que las elecciones se ganan con tres cosas: con dinero, con gente y con estrategia.

El marinismo, aseguran, cuenta con recursos suficientes, ¿quién sabe de dónde?

Tiene a sus seguidores y ya recluta a inconformes con la actual administración estatal. Sigue, además, un camino trazado por sus asesores.

Ciertamente las circunstancias políticas de hoy para el PRI y el marinismo son otras, toda vez que no terminan por unificarse, ni sumarse en un solo proyecto.

Lo único cierto es que las intenciones están claras y los priistas ya velan armas para organizar su próxima batalla.

Marín opera personalmente su próxima elección con algunos delegados federales como Humberto Aguilar Viveros (Conafor), Juan Manuel Vega Rayet (Sedesol), Alberto Jiménez Merino (Sagarpa), José Luis Rivera Sosa (Sedatu), Nancy de la Sierra (Oportunidades), José Alarcón Hernández (SEP), Isabel Merlo Talavera (Procuraduría Agraria), entre algunos otros.

Y aunque entre ellos ni las traiciones, ni las deslealtades han podido sanarse, ahora parece que podrían olvidarse con tal de proteger y hacer diputado federal a Marín.

La próxima elección federal se va aponer muy buena, de alarido.

Lo que no hay que pasar por alto es que en el PRI la dirigencia de Ana Isabel Allende Cano, pareja sentimental del marinista de hueso colorado, Adolfo Karam Beltrán, no termina por cuajar.

Tampoco en la capital poblana ha logrado el priismo reagruparse para garantizar una nueva y efectiva batalla.

Al marinismo y a sus niños cantores los dejaron vivir y ahora pueden ser muy peligrosos.

No es ninguna casualidad que Valentín Meneses Rojas ande muy envalentonado, ni que Alfredo Arango García se pasee libremente por Puebla después de sus abusos y corruptelas.

Parque aún tienen para dar y regalar.

También por allí se mueven Alejandro Armenta Mier, Miguel Ángel Martínez Pérez, Gerardo Pérez Salazar y su hermano, además de Víctor Manuel Sánchez Ruiz.

Por supuesto que algunos de ellos no tienen ni la calidad moral, ni mucho menos las manos limpias como para intentar organizar una revolución antimorenovallista.

Poco a poco irán saliendo a la luz las marranadas del marinismo, sus corruptelas bien documentadas, las fotos de sus protagonistas, las anécdotas sobre su vida personal, sus millonarias cuentas bancarias y todas las excentricidades que le fueron descubiertas.

De verdad que la elección federal se va a poner de a peso.

Ya sólo falta que en una de esas reaparezca Javier García Ramírez.

Digo, todo puede suceder.

En Twitter: @poncharelazo