Indignante caza furtiva en Tehuacán
Van dos grupos de cazadores furtivos que son exhibidos en redes sociales por matar animales en la reserva Tehuacán – Cuitatlán.
Es un hecho que indigna pero, lamentablemente, no va más allá.
La SEMARNAT y la PROFEPA son las dos dependencias federales que están encargadas de proteger la fauna y flora de esa región.
Sin embargo, es evidente que las dos dependencias carecen de la capacidad técnica, humana y económica para resguardar la zona.
Es conocido el tráfico de todas las cactáceas que se sacan de esa zona por ser únicas –en algunas casos- a nivel mundial.
Los venados, conejos y el tigrillo que han sido exhibidos en redes sociales son apenas una pequeña muestra del grave problema que existe en la zona.
Es evidente que deben existir más cazadores furtivos y más animales, supuestamente protegidos, que murieron a manos de estas personas que no tienen idea del daño que hacen al ecosistema único en el mundo.
En términos prácticos poco se puede hacer por parte de las dependencias federales para proteger el ecosistema porque no hay personal, recursos y elementos técnicos suficientes para poder cuidar a cada uno de los animales.
No obstante, ya se tienen las fotografías de todos y cada una de las personas que participaron en los dos casos de la caza furtiva.
Con esos elementos gráficos se espera que las fuerzas federales actúen de manera inmediata para detener a los responsables de la caza de los animales que están en peligro de extinción.
Esa sería una respuesta seria e inmediata para que las personas que mataron a los animales puedan estar detrás de las rejas y paguen por el daño que han hecho.
Aunque las normas son federales la protección a la reserva debe ser universal porque el daño es para todos.
Entonces la Policía Federal y la Procuraduría General de la República deberían darse una vuelta por Tehuacán y Oaxaca para detener a las personas que mataron a los animales.
Como sociedad no es momento para darse el lujo de permitir que las supuestas reservas ecológicas sean vulneradas a tal grado de que los cazadores furtivos se den el lujo de exhibirse en fotografías con los animales muertos.
Es momento de frenar esa caza furtiva y ver a esas personas en la cárcel.
No hay otra forma de detener esa matanza indiscriminada.
No se debe esperar a la extinción de las especies para actuar.
Se debe actuar pronto y corresponde al Gobierno Federal encender los focos rojos y atender la problemática de manera directa.
Y es momento de que la sociedad actué para poder presionar a las autoridades federales, estatales y municipales para que se incorporen en un trabajo conjunto para poder frenar esta caza.
Quizá después sea muy tarde.
Por eso la gente debe actuar y presionar y denunciar a las personas que se exhiben en redes sociales para que sean detenidos y enviados a prisión porque eso es lo que merecen.
Son unos asesinos del ecosistema.
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