Gobierno y Ayuntamiento, guerra de declaraciones
La crisis entre el gobierno municipal y estatal se acrecentó este fin de semana con la declaración de guerra del titular del ejecutivo Luis Miguel Barbos por el covid-19.
Lo dijo fuerte y claro: "no va a parar el gobierno, y cuando llegue parar el único que lo va a anunciar soy yo, de acuerdo, soy yo, no va a ser una presidenta municipal ni un secretario de educación federal, soy yo, entiendan".
Dicha declaración fue después de que la alcaldesa Claudia Rivera Vivanco, anunció vía redes sociales, la suspensión de actividades realizadas "únicamente" por el ayuntamiento de Puebla.
Pero esto va más allá de las declaraciones del ejecutivo, pues está en suspenso la llegada de Carla Morales Aguilar como delegada de la secretaría de Seguridad Ciudadana, impuesta –obviamente- por el gobernador.
Su arribo, con el aval del cabildo, se estima este martes 17 de marzo, pero las cosas se calentaron y ahora todo puede pasar.
Aunque ya lo dijo el gobernador, sólo es trámite, porque él ya decidió que sea ella la sucesora de María Lourdes Rosales Martínez.
De acuerdo a la constitución local, el gobernador por sí o por medio de un delegado, podrá hacerse cargo de la fuerza pública existente en los municipios, en casos graves de trastornos del orden público, situación que, al menos, todavía no vive la capital poblana.
Otros ayuntamientos, como por ejemplo, San Martín Texmelucan, Huejotzingo y el propio Tehuacán, que, teniendo una población muchísimo menor a la de la capital y graves problemas de inseguridad, Barbosa no ha designado un delegado o delegada de seguridad.
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Ahora que se confirmó que un editor de un medio de comunicación resultó positivo al Covid-19 (tercer caso en Puebla), y que sus compañeros de redacción ya están en observación, se ha generado incertidumbre, zozobra, además de molestia entre el gremio de todas las fuentes, porque los reporteros y funcionarios convivieron con los que están ahora en observación y aislamiento.
Aunque las oficinas del medio de comunicación desde la semana pasada fueron fumigadas, éstas aún permanecen cerradas, hasta nuevo aviso, mientras los trabajadores permanecen en sus casas, para que en dos semanas se determine si portan el virus, una vez que convivieron con el caso de contagio de Covid-19.
La molestia que se ha generado en el gremio es que los compañeros reporteros, pese a que sabían que su editor, con quien tuvieron contacto en su redacción, estaba contagiado porque el segundo caso de coronavirus un trabajador de la SEP, había resultado también positivo, y los hicieron a las oficinas a escribir sus notas, después de que cubrieron varios eventos, entre ellos, la reunión que el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta sostuvo con los 217 presidentes municipales, síndicos y presidentas del DIF en el Centro de Convenciones.
Otro de los eventos masivos a los que asistieron los comunicadores fue la Feria del Café, que también se realizó en el mismo Centro de Convenciones.
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Ante la contingencia del COVID-19 se han suspendido clases en algunas instituciones, así como actividades que albergue a un determinado número de personas, sin embargo, la Procesión del Viernes Santo se mantiene hasta que el martes el comité organizador se reúna y decida qué procede.
Ante este panorama y a pesar de que aún no se ha dado a conocer una postura diferente, es practicante un hecho que la Procesión de Viernes Santo no se realizará, pues este anuncio ha se dio en algunas parroquias de la Arquidiócesis.
De acuerdo con algunas fuentes, han sido algunos sacerdotes quienes durante la celebración eucarística de este domingo han confirmado la cancelación de esta procesión.
No obstante, será hasta el próximo martes cuando se tenga una respuesta definitiva. Es de recordar que este evento recibe a por lo menos 140 mil asistentes tanto del estado como de otras entidades.
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El diputado Héctor Alonso Granados podrá cambiar de partido político como si fueran calcetines, pero no puede dejar atrás ni ocultar sus conductas misóginas y discriminatorias en el Congreso de Puebla.
Solo bastaron un par de semanas de haber cambiado del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) al Movimiento Ciudadano (MC) para que Alonso Granados nuevamente mostrara sus posturas antisociales.
Durante la última sesión ordinaria del segundo periodo, el flamante y bien educado legislador arremetió en contra del líder del Congreso a quien llamó "niña" por haber dado la espalda y no responder a sus ataques y descalificaciones desde la tribuna.
Estos señalamientos se sumaron a los que hizo en contra de diputadas de Morena y el Partido Encuentro Social a quienes ha llamado "naranjeras de mercado" y cuestionado "a cuanto las naranjas".
Alonso Granados parece haber olvidado que por estos ataques fue echado de la bancada de Morena en el Congreso de Puebla y en consecuencia de las filas de este partido para refugiarse en MC.
