Posdata
Fiestas, patria y grilla
Los festejos patrios se conjugaron con la calentura electorera local de cara a 2013. Muchas fueron las fiestas “privadas”, y muchos, también, los agasajos públicos que dejaron numerosos actos que grillar.
Y es que la disputa por la candidatura del PAN al ayuntamiento de Puebla, por ejemplo, sigue provocando de todo un poco.
De entrada, el PAN municipal celebró las fiestas patrias con una noche mexicana a la que asistió el secretario General de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto, quien está metido de lleno en la reconciliación entre el gobierno estatal y los que mandan en el albiazul.
La celebración, en la que hubo hasta Grito, se realizó en el Jardín de El Carmen y fue organizada por Gerardo Maldonado Balvanera, quien recibió al funcionario estatal con bombo y platillo.
A Manzanilla lo flanquearon diputados locales y federales, así como funcionarios municipales y federales, también.
El mensaje fue muy claro, Manzanilla, está apostando todas sus canicas para quedarse con la candidatura del PAN al próximo ayuntamiento de Puebla, que será de 4 años y 8 meses.
Y es una burda mentira, me aseguran, que esté peleado o disgustado con el gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, toda vez que los gallos del mandatario son muchos y él es uno más del grupo.
Esto es muy sencillo, el mejor evaluado, en un tiempo determinado, será el beneficiado y al que el grupo del gobernador impulse para colocarlo como candidato en el PAN, si es que las cosas no se siguen complicando con El Yunque.
De lo contrario, juran, ya hay plan B.
Sin embargo, insisto, la calentura político-electoral se mezcló perfectamente con los festejos patrios y, al final, los poblanos fueron los más beneficiados, sobre todo, el sábado 15 de septiembre.
Luego de la noche mexicana organizada por el PAN municipal, otro flanco albiazul, encabezado por el diputado local, Mario Riestra Piña, también celebró el Grito de Independencia a su estilo. El evento se organizó la noche del viernes 14 de septiembre.
Y es que, por supuesto, Riestra, aún piensa en su futuro político y los tiempos que están por venir. Así que se dio a la tarea de mostrar el poder político que posee convocando a una noche mexicana en el “Salón Azul” del balneario, Agua Azul.
Su verbena sacó chispas y muchos comentarios.
El llamado a la fiesta logró los resultados esperados. Pudo reunir a más de mil 200 panistas, al gobernador del estado, Rafael Moreno Valle; a tres secretarios, entre ellos Paty Leal, la “Contralora de Acero”, además de dos diputados locales y 8 federales.
El espaldarazo que le dio el gobernador a Riestra fue evidente. Mostró que es uno de sus hombres de confianza en el Congreso del Estado. Y, dicen, el diputado panista no tendrá problema alguno para permanecer en la coordinación de su bancada y en la presidencia de la Comisión Inspectora del Poder Legislativo.
Empero, los dos eventos que mostraron el poder de convocatoria, tanto del gobernador, como del presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, fueron los llevados a cabo el 15 de septiembre pasado.
El zócalo estuvo a reventar, gracias al edil poblano, y la Plaza de la Victoria ni se diga, el gobernador logró atascarla.
El balcón del Palacio Municipal, la iluminación y el ambiente en el zócalo y los Fuertes de Loreto y Guadalupe lucieron majestuosos.
En ambos hubo antojitos mexicanos, espectáculo musical, de luces y ambiente patrio. Y aunque en los dos eventos se registró un caos vial, en cada uno se logró lo calculado.
Lo mismo, brillo la Catedral de Puebla, que la zona de los Fuertes.
Lo mismo, disfrutaron los poblanos, los priistas, los panistas, y todos los ciudadanos.
Esos fueron nuestros festejos patrios, los más sui géneris de la historia de Puebla.
En twitter: @poncharelazo
