Exceso de confianza, peligro y mucho riesgo en Morena
Si los dirigentes, los candidatos y la militancia de Morena cree que la elección del próximo primero de julio ya la tienen en la bolsa y la tienen ganada están muy equivocados.
Y si Luis Miguel Barbosa Huerta, candidato al gobierno del estado por el partido del peje, piensa que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) lo va a arrastrar para que en automático se convierta en el próximo gobernador del estado entonces debería tener más cuidado.
Porque en la carrera por la gubernatura todavía no hay nada para nadie.
Hasta hoy las encuestas siguen diciendo lo mismo: la puntera es Martha Erika Alonso Hidalgo (Del Frente por Puebla), seguida por el ex perredista y después por Enrique Doger Guerrero (abanderado por el PRI).
Así que si Barbosa no hace algo extraordinario por tratar de rebasar a la líder en los estudios de opinión entonces ni los números, ni las posiciones se van a mover.
AMLO no lo puede hacer todo.
Vende mucho, por supuesto, pero si sus candidatos en Puebla no hacen nada para ganar entonces está en chino que lo logren.
Y si a eso le sumamos candidaturas como la de Claudia Rivera Vivanco, a quien nadie conoce en la ciudad, ni su trabajo, ni su “amor”, ni su carrera política por la ciudad de Puebla la cosa a Morena, insisto, se le pone más difícil.
Morena, sus candidatos y Barbosa están equivocando su estrategia política porque la precampaña, la intercampaña y seguro la próxima campaña será de denuncias, de quejas,
de inconformidades y de pura guerra sucia contra la puntera.
¿Y las propuestas?
¿Y el proyecto de gobierno del ex perredista?
¿Y la congruencia?
Caramba, y luego se quejan de se les critica.
Por cierto, me cuentan que en Morena, por el grupo que hoy por hoy controla ya el partido en Puebla, encabezado por Barbosa, hay mucha tensión, rose e inconformidad porque las cosas no se consensan.
Quien lleva la batuta en todo es Barbosa.
Quien decide cómo cuándo y dónde es él, y nadie más.
Quien ordena la estrategia también es él, y quien dice en qué momento ejecutarla también.
Y el sabelotodo, pues ya sabemos quién.
Algo anda mal en Morena que el partido ya es controlado bajo el mismo esquema que el PRD.
¿Realidad o coincidencia?
Por cierto, el sábado pasado en la conferencia de prensa en la que Barbosa presentó a la desconocida Claudia Rivera como candidata algunos fotógrafos que daban cobertura al evento fueron regañados por el “ex chucho”.
Así como lo lee.
Y los reprendió porque le reclamaron el tiempo que les habían hecho esperar para poder levantar sus imágenes.
Palabras más, palabras menos, dicen que Barbosa les advirtió “se esperan porque estamos trabajando y si no pues váyanse”.
Craso error del nuevo pejista el pelearse con la prensa.
¿Pues no que aborrece las practicas del sexenio pasado?
¿No que es Morena la república del amor?
Un factor más que suma a la posible desgracia de Morena es la operación cicatriz que está llevando a cabo la abanderada panista, Martha Erika, para tratar de sumar a sus ex detractores a su próxima campaña.
Lo logró con Eduardo Rivera Pérez, candidato del frente y del PAN al Ayuntamiento de Puebla, y hasta lo hizo candidato; Ya lo hizo también con Roxana Luna Porquillo, quien de pronto olvidó su supuesta lucha contra el morenovallismo para subirse al barco azul y dejar atrás su falsa lucha social por Puebla.
Porque la ex candidata de la escoba vaya que mostró su incongruencia, su ambición y su hambre de poder al pactar con quien tanto criticó y fustigó.
Ya vimos que su campaña pasada y sus críticas al morenovallismo sólo fueron un show montado y una completa farsa.
Los habitantes de Santa Clara Ocoyucan y de Chalchihuapan están indignados con Roxana porque dicen que los traicionó como Judas, por unas cuantas monedas.
Por lo pronto ya hace campaña con el PAN, el morenovallismo y Eduardo Rivera, quien la tiene cada vez más fácil para arrasar en Puebla.
El único que le podrá debatir por su experiencia y carrera política podría ser Víctor Gabriel Chedraui, futuro abanderado del partido Pacto Social de Integración (PSI).
Porque el colmillo de Víctor es largo y retorcido.
Conoce la vida interna del PRI, sus artimañas, lo bueno y lo malo.
Mientras que al PAN también lo tiene medido, sentido y estudiado.
En Puebla capital parece que Morena la tiene perdida.
Ya veremos que sucede en la carrera al gobierno del estado donde parecen muy confiados por el efecto del peje.
A ver si no les sale el tiro por la culata.
En twitter: @poncharelazo
