El SOS del PRI
El SOS que Enrique Doger Guerrero envió a la dirigencia nacional durante la semana pasada es más que revelador, y un irrefutable indicativo de la honda fractura que se vive al interior del PRI poblano.
“Para construir la unidad en Puebla solicitamos la atención del CEN del PRI”, decía el mensaje por vía del twitter que mandó el actual delegado del Seguro Social, con arrobas para otros militantes que, como él, han mostrado interés en participar en la sucesión local, léase Javier López Zavala, Alberto Jiménez Merino y Alejandro Armenta.
Ese grupo demandante estaría inconforme por la promoción que a su favor ha hecho durante las semanas recientes el actual Subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda, Juan Carlos Lastiri Quirós, también aspirante a la gubernatura para el 2018.
Y es que, en efecto, Lastiri ha tenido una presencia mediática cada vez más intensa, además que se ha promovido en bardas y anuncios espectaculares en los municipios de San Martín Texmelucan y Huejotzingo, en los que junto a su fotografía aparece la leyenda: “Camino a la gubernatura”.
Fue en esa tesitura que el referido grupo inconforme se reunió la semana pasada para exigir a la dirigencia nacional poner atención en Puebla y establecer reglas claras en el proceso de designación del candidato.
Con lo que consideran un “destape anticipado”, dijeron que Lastiri podría incluso estar incurriendo en faltas a la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos, al utilizar su cargo de funcionario federal para un interés político y personal.
En este rejuego, el diputado federal Alejandro Armenta Mier sentenció que si su dirigencia no pone reglas claras “se podría generar un estado de anarquía”, y llamó a que todos los liderazgos y la militancia cierren filas en torno a un solo proyecto, para llegar fortalecidos a la sucesión gubernamental.
“De lo contrario, si hay “agandalle”, pues no hay unidad porque lastimas a los que aspiramos legítimamente, por eso el partido está obligado a impedir que se llegue a la anarquía”.
En contraste, y como única voz que se alzó en defensa de Lastiri, el delegado en Puebla de Sedesol, Juan Manuel Vega Rayet, dijo no entender a qué se refieren los inconformes con exigir “reglas claras”, ya que cualquiera puede “moverse” a pesar de tener un cargo público.
“Quien tiene aspiraciones, se mueve y trabaja”, aseguró.
Ante tal embestida, el susodicho Juan Carlos Lastiri reconoció el fin de semana que todavía no es el tiempo de hacer campaña, pero aclaro que sí lo es para que los aspirantes se manifiesten de manera abierta.
“De esa forma el PRI se mantiene activo y conoce a quienes levanten la mano para el proceso de 2018”, replicó.
Aseguró estar dentro de la legalidad y destacó que lo que ha hecho es manifestar su aspiración política, “lo cual no divide, ni tampoco debe asustar a nadie”.
“Ya no es el tiempo de quedarse callado y quieto”, afirmó al asumir que es muy bueno que haya varios aspirantes y desear que la definición se derive de una consulta a la base.
“Estoy para lo que me digan”, concluyó.
Todo este relato de hechos que se iniciaron mediante un mensaje por redes sociales tendrá este martes su corolario.
El dirigente estatal del PRI Jorge Estefan Chidiac llamó a todos los referidos a un encuentro, cara a cara.
El final es predecible.
La línea discursiva girará en torno a la unidad.
Tras reclamos y exclamaciones, las promesas.
Habrá reglas claras, piso parejo.
Todo a su tiempo.
No al fuego amigo.
Juramentos de lealtad partidista.
Pero todo seguirá igual.
