El saldo del 1 de julio en Puebla
A pesar de haber perdido la votación en el estado, el virtual presidente electo del país -del PRI/Verde-, Enrique Peña Nieto (EPN), hizo sentir su peso político en Puebla y arrastró al triunfo a 12 de sus candidatos a diputados federales.
Es una realidad que la elección federal recién concluida sólo tuvo dos actores, dos rivales y dos candidatos que se enfrentaron cuerpo a cuerpo en la batalla electoral que se dio el domingo pasado.
No hay que analizar, ni pensar mucho, para darse cuenta que tanto EPN, como Andrés Manuel López Obrador (AMLO), eran los protagonistas de la historia. Se midieron ambos fenómenos políticos, frente a frente y, por fin, se vio quién es el más popular.
La elección fue clara y cantada, EPN VS AMLO.
Los dos personajes, insisto, midieron su poder de convocatoria, sea como sea; explotaron al máximo sus cualidades y entre sus pifias dejaron ver, también, sus debilidades, las cuales estaría de más recordar.
El mano a mano electoral se dio y el ganador ya todo mundo lo conoce.
En Puebla, como ayer lo señalé en este mismo espacio, el PREP arrojó muchas sorpresas que varios colegas maximizaron y cantaron como un hecho, erróneamente.
Y es que la capital poblana ni se pintó de amarillo, ni AMLO logró un triunfo avasallador en el estado. Fue, más bien, ligera la ventaja que el candidato de la izquierda le saco al del copete, apenas 2 mil votos.
Es por ello que en esta elección el gran perdedor no fue otro que el mismo AMLO.
En Puebla ganó, sí, pero no logró ni un sólo distrito. Las diputaciones se las dividieron el PRI y el PAN. El primero de los partidos, logró 12 curules (para los distritos I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII, XIII, XIV y XV), mientras que el PAN se adjudicó 4 diputaciones (por los distritos IX, X, XI y XII).
El efecto AMLO no cuajó como se especuló.
Con relación a la competencia por el Senado, Blanca Alcalá Ruiz, candidata del PRI-Verde, refrendó el arrastre que tiene entre los poblanos y ganó la elección con más de 858 mil 502 votos. Un triunfo que la perfila como aspirante a futuros cargos públicos.
El segundo lugar, finalmente, se lo quedó, Javier Lozano Alarcón, abanderado del PAN, quien de haber ido sólo en la elección habría caído hasta el tercer lugar. Para su fortuna, Patricia Leal Islas, su suplente, le proporcionó el arrastre y empuje suficiente para no haber hecho el ridículo en la elección.
El trabajo y la sensibilidad de la ex contralora, hay que reconocerlo, le dieron a Lozano más de 15 mil votos, los sufragios suficientes con los que pudo ganarle a Manuel Bartlett Díaz, el candidato del Peje.
Sin embargo, hay que resaltar e insistir que en Puebla el gran perdedor fue AMLO y el ganador EPN, nadie más.
El gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas y el presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, hicieron lo que les correspondió, según sus dichos y sus hechos.
Al primero, contrario a lo que se ha dicho, no le fue tan mal, toda vez que la mayoría de sus candidatos -por el PRI y el PAN- ganaron sus respectivos distritos: Por el PRI, ganó en el Distrito I, Guadalupe Vargas Vargas; en el II, José Luis Márquez Martínez; en el VII, Jesús Morales Flores y, en el XIV, Filiberto Guevara González.
En el PAN, el mandatario impulsó por el Distrito IX, a Blanca Jiménez Castillo; en el X, a Julio Lorenzini Rangel y, en el XII, a Néstor Gordillo Castillo. Sus tres candidatos ganaron y superaron la fantasmal oleada amarilla de AMLO.
En el caso del edil capitalino, Eduardo Rivera, éste ganó con su candidata del Distrito XI, María Isabel Ortiz Mantilla; quien logró superar al abanderado de la izquierda por más de 15 mil votos.
El voto diferenciado y la falta de candidatos fuertes, reconocidos, inteligentes, astutos, maduros en la política, sin duda, fue lo que mató al peje. Por eso no ganó ni una sola diputación.
El PAN logró rescatar en Puebla un total de 4 distritos para evitar la pena de arrinconarse y llorar una elección catastrófica. Dóger, también superó a su adversario, el desconocido candidato de la izquierda, Mario Chapital, y ganó por apenas mil votos de diferencia.
Eso sí, ¿quién sabe si esto le sirva como argumento para exigir la candidatura a la presidencia de Puebla en 2013?
Y no se hagan bolas, con el triunfo de EPN en Puebla sólo ganaron los que trabajaron, hicieron talacha y operaron hasta con sus propios recursos, ahí están, Alejandro Armenta Mier y Claudia Hernández Medina. Otros se adjudicaron un triunfo ajeno.
Por cierto, sería bueno que los protagonistas del #YoSoy132 se pusieran a hacer algo productivo y a dejar de estorbar en las vías públicas.
La elección ya pasó y se consumó.
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