El nuevo Congreso (líderes y operadores)
La expectativa generada sobre el trabajo, capacidad e imagen del nuevo Congreso del Estado -de la LIX Legislatura- en comparación con el saliente es inmensa si se toman en cuenta los liderazgos y la estrategia de ambos grupos de diputados.
El Poder Legislativo saliente, francamente, quedó a deber.
De no ser por la gestión y administración del diputado, aún líder de la LVIII Legislatura, Mario Riestra Piña, el grupo de diputados que está por dejar sus cargos habría pasado sin pena, ni gloria por la sede del Congreso.
Muy pocos diputados fueron los que mostraron capacidad para desempeñar sus cargos.
Más bien, los escándalos fueron la constante en la legislatura que está por concluir.
El primer año de trabajo del Congreso, presidido por Guillermo Aréchiga Santamaría, fue gris y no dio de qué hablar, ni para bien, ni para mal. Pasó como una sombra.
Posteriormente, con Edgar Salomón Escorza el Congreso mostró cómo el gobierno estatal se apoderó de la voluntad de los diputados vía el propio legislador priista, quien hizo, deshizo en el Congreso y hasta se dio el lujo de modificar las oficinas de la presidencia a su antojo.
Los escándalos, entonces, empezaron porque el cambio de imagen de las oficinas centrales del Congreso -por un capricho- le costó una millonada a las arcas del Poder Legislativo.
El segundo año de trabajo en el Congreso apenas si se notó por el entreguismo de Edgar Salomón, quien después de haber perdido la elección de edil en San Martín Texmelucan terminó su luna de miel con el gobierno.
Ya en el tercer y último año de trabajo, Mario Riestra, pudo sacar temas de suma trascendencia para Puebla, los cuales guardaban el sueño de los justos en la congeladora del Congreso desde hace varios años.
Estos fueron la resolución del conflicto limítrofe entre Puebla y San Andrés, Cholula, la reforma a la Ley Orgánica Municipal para poner en orden el desastre que había en las Juntas Auxiliares y la reforma a la Ley Electoral, la cual dio paso a las candidaturas independientes.
Por trabajo, por suerte, con el apoyo o no del gobierno, a Mario Riestra le tocó sacar a flote y concretar estos temas que habían sido ignorados por otras legislaturas y logró adjudicarlos a su gestión.
Durante la presidencia de Mario Riestra al frente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política se aprobaron 229 leyes, 716 decretos, 173 acuerdos, un reglamento y un código.
Entre los temas más importantes destacaron la aprobación de la Ley de Educación Superior, la Ley de Agricultura Urbana, la Ley de Educación Inicial, la Ley contra el Acoso Escolar, la aprobación del voto en el extranjero, las sanciones en contra del maltrato animal, la Ley de Cambio Climático, la Ley de Guarderías, la Ley para Evitar la Discriminación, la Ley de Protección a Datos Personales, la tipificación del delito de feminicidio, así como reformas para lograr las candidaturas comunes y que el 50 por ciento de las candidaturas de los partidos sean para mujeres.
Así que por la falta de liderazgo en el Congreso, por sus incapaces diputados, este poder pareció más bien una oficina de trámite en la que sólo un grupo de legisladores fue confiable. Ni el PRI, ni el PRD, ni otro partido tuvieron un líder que destacara.
Sin embargo, la LIX Legislatura pinta para mejorar el trabajo a pesar de la falta de equilibrios.
Y es que tiene políticos más capaces, más colmilludos.
Entre ellos, Paty Leal Islas, quien se encargará de coordinar personalmente todas las acciones de la nueva legislatura por su experiencia en el apoyo parlamentario y por toda la confianza que le brinda el poder en Puebla.
A Paty Leal se le verá como una protagonista importante en las decisiones del Congreso, junto con Jorge Aguilar Chedraui, coordinador de la bancada panista.
Prueba de ello fue su participación en la sesión del Congreso donde se definió la primera Mesa Directiva de la LIX Legislatura. La diputada fue la encargada de coordinar a los diputados para tomarse la foto oficial como legisladores, junto a la bandera del Salón de Plenos, y de ordenar las actividades del día.
Paty Leal, además, ofreció una comida a los integrantes de su bancada el viernes pasado, al término de la sesión en la que se determinó que Susana Riestra Piña fuese quien contestara el tercer informe del gobernador el próximo miércoles en el Auditorio de la Reforma. La comilona fue en su propia casa.
Así que Jorge Aguilar será el ejecutor y Paty Leal la operadora de todos los asuntos legislativos.
El bloque morenovallista en el Congreso, sin duda, tiene un trabuco legislativo con otros diputados, como Susana Riestra (Panal), Silvia Tanús Osorio (PRI), Sara Chilaca Martínez (Compromiso por Puebla), Mariano Hernández Reyes (PT), Pablo Rodríguez Regordosa (PAN), Mario Rincón González (PAN), si es que decide ocupar su curul; Carlos Martínez Amador (PRD), Cirilo Salas (Panal) y Leobardo Soto Martínez (PRI)
Empero, otros experimentados nuevos diputados, quienes le darán un mejor toque de trabajo y experiencia al Congreso, son Víctor Manuel Giorgana Jiménez (PRI), Pepe Chedraui Budib (PRI), Pablo Fernández del Campo (PRI), Víctor León Castañeda (PAN) y Fernando Manzanilla Prieto (PAN), si es que decide ocupar su curul.
El pronóstico sobre el nuevo Congreso, insisto, es mucho, ojalá que esta vez nuestros diputados no fallen.
En twitter: @poncharelazo
