El informe y los pendientes de Banck
Son muchas las necesidades de los ciudadanos que habitan la capital del estado, el municipio más importante de Puebla, el que alberga casi el 30 por ciento de la población total en la entidad, alrededor de 2 millones de personas.
Y necesidades básicas como agua, drenaje, alcantarillado, pavimentación, alumbrado, seguridad pública, entre muchos otros servicios.
Además, si a eso agregamos la disparidad social y la pobreza la cosa -en un análisis profundo- suena grave y muy interesante.
Particularmente, porque la ciudad es un municipio de suma importancia para la gobernabilidad y estabilidad del resto del estado.
Para la gobernabilidad y para la estabilidad económica, política, social, cultural y en materia de educación, desde luego.
Porque la capital poblana siempre ha sido un reto para todo aquel que la gobierna y quiere administrarla.
En ese sentido, me parece mucho muy interesante que Eduardo Rivera Pérez, panista de hueso colorado, pretenda repetir en el cargo y en el encargo que ya tuvo no hace mucho tiempo.
Su candidatura, haciendo un paréntesis, sin duda será el termómetro para poder medir su trabajo y la aceptación y penetración que tiene entre la gente.
Y si decidió entrarle nuevamente entonces eso quiere decir algo.
Un buen amigo priista, muy ducho para la política, tuvo a bien informarme que a Lalo Rivera incluso le tuvieron miedo en su partido sus posibles gallos al Ayuntamiento poblano.
Así es, que Víctor Manuel Giorgana Jiménez, Lucero Saldaña Pérez, José Chedraui Budib y algunos otros que querían abanderar a su partido en el proceso electoral que se vive en Puebla decidieron recular una vez que supieron que si le entraban enfrentarían a Lalo.
Los miedosos priistas, por no calificarnos de otra forma, cuando supieron con certeza que sería Eduardo Rivera el abanderado de la coalición Por Puebla al Frente prefirieron correrle.
Por algo será.
Y es aquí cuando habrá que reconocer, al menos, la valentía de Guillermo Deloya Cobián, el precandidato del PRI al gobierno de Puebla capital.
Porque me aseguran que fue el único que decidió arriesgar su nombre, su imagen, su carrera política y su dignidad para representar al tricolor en la próxima jornada electoral.
Ya veremos cómo le va.
Sin embargo, lo que también habría sido un buen ejercicio de evaluación ciudadana es el hecho de que el actual presidente municipal de Puebla, Luis Bank Serrato, intentara repetir en el cargo tal como lo tenía calculado, como su plan B.
Sobre todo porque las condiciones actuales en las que se encuentra la ciudad no son las mejores.
Habría sido harto interesante ver y observar cómo lo califica la gente, cómo lo ve, cómo lo siente.
Porque, según él, sus números, su aceptación, su conocimiento, su penetración y arrastre entre la gente siempre han estado muy cerca de las cifras de la hoy precandidata al gobierno del estado por el PAN, Martha Erika Alonso Hidalgo.
¿Será?
Por lo pronto, Luis Bank hoy rinde un informe más y utilizará su acostumbrado esquema y celebración austera para informar de sus acciones en el último año de trabajo.
Eso sí, a bote pronto sus pendientes parecen ser muchos, por lo que habrá que escuchar con atención su perorata.
Y es que no hace falta presumir una austeridad republicana cuando los números, las cifras, la efectividad y la gobernabilidad de una administración son efectivos y eficaces.
A un político efectivo no hace falta cambiarle la imagen, remangarle la camisa, darle baños de pueblo, dejarle la barba y hacerlo aparentar incluso que es uno más del grueso de los ciudadanos como para mostrarlo como un buen gobernante.
Recuerdo perfectamente que al hoy gobernador Tony Gali, en su paso por el Ayuntamiento de Puebla, no le costó trabajo lograr orden, paz, tranquilidad y eso que los especialistas en temas sociales, administración pública y de pobreza llaman “gobernanza”.
Algo extraño paso desde que Tony se fue del Ayuntamiento de Puebla.
A Tony Gali, por ejemplo, no le costó trabajo alguno hacer formula, equipo y mancuerna con el entonces titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Alejandro Santizo Méndez, a quien Banck le cortó la cabeza y acribilló por supuestos malos resultados y porque la inseguridad se disparó de un momento a otro en la ciudad.
Cosa curiosa.
Mientras a Tony Gali sí le funcionó Santizo como titular de seguridad, a Banck nada más no, y lo decapitó.
Me pregunto hoy que la inseguridad en Puebla capital sigue siendo un fenómeno grave -al alza- y un peligro latente para los ciudadanos que se muestra en distintas modalidades, ¿ahora quién será el responsable?
¿Otra vez el secretario de seguridad pública?
¿Porque ya no hay un Santizo a quien despedir y exponer ante los medios de comunicación, o sí?
Cosa grave, no cabe duda.
Y si le rascamos y escudriñamos en las peligrosas aguas del Ayuntamiento de Puebla se me hace que bien podríamos encontrar muchos otros pendientes y problemas de mayor o menor gravedad.
Por cierto, otro tema trascendente para hoy -de no menor importancia- es el referente al Decreto que rige el Organismo Público Descentralizado denominado “Organismo Operador del Servicio de Limpia del Municipio de Puebla”.
Y es que hoy en punto de las 17 horas los integrantes del Consejo Directivo del
organismo fueron citados para modificar el contrato de concesión de la empresa que ofrece el servicio de limpia, “Servicios Urbanos de Puebla SA de CV”.
El tema cobra relevancia porque al parecer se pretende modificar la fórmula para la recaudación y el pago del servicio, un tema que pretende asumir o adjudicársele al Ayuntamiento de Puebla cuando la responsabilidad es netamente de la compañía.
El asunto promete mucho si es que la intención va en ese sentido, sobre todo porque la mencionada fórmula se calcula en base a la inflación y al precio del diésel.
Habrá que escuchar si hoy en el informe de Luis Banck se toca el tema.
Y habrá que estar atentos a ver qué dice sobre la grave inseguridad que azota la ciudad.
Porque el fenómeno en 2018, sin duda, es el reto más importante para Banck, y porque implica una calificación aprobatoria o reprobatoria en las urnas para los candidatos del grupo político que representa.
Ya veremos y diremos.
En twitter: @poncharelazo
