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El infierno que viene para el PRI

En el PRI las cosas están que arden.

El ex partidazo está roto y no se ve por dónde se pueda recomponer.

Sus líderes, Jorge Estefan Chidiac y José Chedraui Budib, estatal y municipal, respectivamente, ejercen liderazgos de papel.

No hay orden, ni camaradería, mucho menos solidaridad.

Mientras continúen los acuerdos entre el presidente Enrique Peña Nieto (EPN) y el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, los priistas saben que las cosas en Puebla no van a cambiar.

Tal vez por eso continúen navegando de muertito en la política poblana y conforme los lleve la corriente.

Empero, en el PRI poblano hay claros visos que vislumbran un nuevo infierno de cara al 2018, cuando se tenga que definir a su candidato al gobierno del estado.

Y la razón es muy sencilla: ninguno de los aspirantes a la candidatura a la gubernatura tiene pensado ceder su postura, ni mucho cortar de tajo su aspiración.

En el caso de Juan Carlos Lastiri Quirós, subsecretario de la Sedatu, él está convencido de que en un posible acuerdo entre Peña y Moreno Valle él podría saltar como el elegido para quedarse con la candidatura de su partido y en una de esas hasta con la gubernatura.

A eso le apuesta Lastiri, a un acuerdo pactado y firmado con sangre para ir a la segura y no enfrentarse directamente con el morenovallismo.

Se dice que las encuestas y los números no le importan mucho; sobre todo cuando la postulación se puede negociar en la mesa para obtener la candidatura por designación directa aunque se lleve a cabo una amañada consulta a las bases.

Lastiri lo declaró públicamente en el periódico Síntesis, a su director editorial, Erick Becerra, que “sí, si voy a buscar la candidatura a la gubernatura”.

En el caso de Enrique Doger Guerrero, delegado del IMSS y el priista que parece el mejor calificado por los poblanos en las encuestas, él también está convencido de buscar la estafeta de su partido que lo lleve directo a Casa Puebla.

Doger, hay que decirlo, es un animal político muy hábil e inteligente.

Sabe mover, negociar e intercambiar sus fichas en el mejor momento.

Cuenta con una plataforma que lo catapulta como un servidor público federal de los más eficientes y eficaces (el IMSS), además, igual que Lastiri ya también está haciendo campaña.

Ambos, Lastiri y Doger, ocupan su tiempo libre y los fines de semana para recorrer el interior del estado en busca del respaldo del mayor número de priistas que les pueda dar la tan codiciada candidatura.

Lo que es un hecho, evidente y muy visible, es que ni Doger ni Lastiri tienen la intención de ceder ni un ápice en la lucha por la candidatura del PRI.

Los dos se hablan pero por dentro saben que se odian.

En el momento de designar a uno de ellos como el candidato, porque me parece que podrían ser los más adelantados por ahora, por encima incluso de Alejandro Armenta Mier, el PRI se volvería romper.

Porque ni Doger ni Lastiri están dispuestos a perder la candidatura si los números y las encuestas creen que les favorecen.

Enrique Doger, por ejemplo, cuenta ya con estudios de opinión de distintas casas encuestadoras que le dan ventaja por encima de cualquier otro priistas.

Lo mismo la senadora y ex candidata al gobierno Blanca Alcalá Ruiz, quien asegura es la priista más conocida en el estado y con la más alta aceptación por parte de los poblanos.

Blanca, sin duda, va a volver a alzar la mano para tratar de meterse en la puja por la candidatura a la gubernatura por segunda ocasión al puro estilo del peje.

Eso sí, falta que los priistas y su dirigencia nacional se lo permitan.

Y bueno, si a Javier López Zavala, ex candidato al gobierno, se le ocurre la puntada de querer disputar la gubernatura por segunda ocasión el infierno en el PRI se volverá a hacer realidad.

Los priistas no han entendido que mientras sigan privilegiando sus intereses personales su futuro de derrota y oscuridad va a seguir siendo el mismo.

No se ve de qué forma el PRI pudiera recuperar el gobierno del estado ni en 2018 ni en los años que están por venir.

El ahora morenogalismo parece que va a imperar en Puebla por éste y muchos años más.

¿Voy bien o me regreso?

En twitter: @poncharelazo

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