Último minuto
Jueves, 24 de Septiembre de 2026
Puebla 16°C
Reto Diario | Noticias de Puebla
Ver Episodio Completo

Portada del Día

Cargando Portada...
Posdata

El futuro de Eduardo Rivera

Sería bueno saber qué futuro le espera en la política poblana al presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, una vez que deje y ceda su cargo al edil electo, José Antonio Gali Fayad, quien, se dice, armará un trabuco para gobernar la ciudad por los próximos cuatro años con ocho meses.

El gabinete del nuevo gobernador de la ciudad, me informan, está casi listo y sólo faltan algunos detalles que deberá ajustar el mismo Tony una vez que termine su periodo vacacional.

Sin embargo, la integración y publicación de la nueva administración municipal, como dijera mi abuelita Lupita, es otra historia.

La pregunta es: ¿Qué será de Eduardo Rivera en 2014?

Y es que los acuerdos pactados con el gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, sólo él y el propio mandatario los conocen.

¿Será una diputación federal?

¿Un nuevo cargo en la administración estatal o municipal?

¿La venia para que trabaje el estado y busque la candidatura y la gubernatura en 2018?

Estas dos últimas opciones se antojan casi imposibles, sobre todo, ahora que el gobernador poblano ha acumulado más fuerza y poder político -tanto a nivel nacional, como local- luego de los resultados electorales del pasado 7 de julio.

Puebla es un estado morenovallista más que panista, y está demostrado.

Las relaciones nacionales e internacionales que Moreno Valle Rosas ha ido tejiendo durante su gobierno lo han puesto en la mira de la política nacional, hay que reconocerlo.

En ese sentido, está claro que el mandatario se ha convertido en una pieza fundamental para el desarrollo y crecimiento del PAN nacional, toda vez que hasta el momento parece ser el panista con mayores posibilidades para intentar recuperar la presidencia de la República.

Si bien el camino para ello es muy largo tampoco hay que dudar de las posibilidades de Rafael Moreno Valle, quien pese a quien le pese ha sabido sortear los escenarios políticos más complicados en Puebla y en el resto del país.

Se ha convertido en el interlocutor entre el gobierno del presidente, Enrique Peña Nieto, y la dirigencia nacional del PAN; representa uno de los pulmones del ala panista más fuerte en el albiazul.

Allí es donde la figura, o más bien el futuro político de Eduardo Rivera entra y se pone en duda.

Y es que si Puebla es controlada por el morenovallismo, más no por el panismo, qué fuerza tendría la corriente dura del albiazul para exigir alguna posición para el grupo del edil una vez terminado su periodo de gestión.

El panorama para Rivera, sin duda, parece muy complicado de no ser por los acuerdos pactados, insisto, entre él y el gobernador, siempre y cuando, existan.

Porque, insisto, ¿qué posiciones podría regalarle Tony Gali a Eduardo Rivera en el nuevo gobierno?

Dudo mucho que alguna de las secretarías importantes sea para la gente del aún presidente municipal.

El síndico de Tony Gali ya está designado, el secretario General también, el secretario de Gobernación, el tesorero, el de Obras, de Seguridad, entre muchos otros cargos con el mismo peso e importancia que van a recaer en personajes que forman parte del morenovallismo.

¿Dónde embona la gente de Eduardo Rivera?

Vaya escenario el que le espera al edil panista de Puebla.

Su carrera por la gubernatura, no la mini, parece muy compleja, difícil, casi imposible.

Llegó el momento que Eduardo Rivera demuestre de qué está hecho, porque el camino por la candidatura al gobierno del estado para suceder a Rafael Moreno Valle es un pantano con mil trampas para cualquiera que sea ajeno al grupo del mandatario.

Las coaliciones con las que el morenovallismo ha ganado los últimos comicios locales, hay que recordar, son propiedad exclusiva del gobernador.

En twitter: @poncharelazo