El espionaje cambió el panorama político de Puebla
Vaya que en pocos días cambió radicalmente el panorama político que se preveía para Puebla en el 2018.
En un principio parecía que el PRI era un desastre por la salida de algunas de sus figuras hacia MORENA.
La estrategia rebelde de Juan Carlos Lastiri parecía llevar a una ruptura mayor al tricolor.
Todo eso cambió.
Lastiri es uno de los personajes afectados por el espionaje que se vivió –y que se vive- en Puebla.
Ayer se difundieron un par de grabaciones que dejan muy mal parado al aspirante al Gobierno del Estado de Puebla.
Quizá sin querer, pero Lastiri ya puede despedirse de la candidatura del PRI al Gobierno de Puebla después de que ha quedado claro que hay muchas conversaciones del subsecretario de la SEDATU que no lo hacen un candidato viable.
A Enrique Doger se le siguen alineando los astros y ya se perfila como el candidato del PRI a la gubernatura en el 2018.
En MORENA la aparente tranquilidad con la que navegaban para elegir a sus candidatos al Gobierno del Estado, a la Presidencia Municipal de Puebla, y desde luego para el Senado, se convirtió en una auténtica guerra sin tregua.
Vaya, hasta el mismo Rodrigo Abdala y su cómplice Gabriel Biestro que ya sentían la candidatura al Gobierno del Estado en sus manos sufrieron un doloroso descalabro.
La irrupción del ex rector de la UDLAP, Enrique Cárdenas, sacudió muy profundo la credibilidad democrática de MORENA.
En un principio se creía que los únicos afectados habían sido José Juan Espinosa, Alejandro Armenta, Fernando Manzanilla y Miguel Barbosa.
A esa lista debe sumarse el propio Rodrigo Abdala y Gabriel Biestro.
Enrique Cárdenas será el candidato de MORENA por imposición de Andrés Manuel López Obrador y muy probablemente Alejandro Armenta sea el candidato al Senado.
Y ya hasta Lilia Vélez se deslindó de MORENA y rechazó cualquier opción para ser candidata.
Qué poco les duró la sonrisa a Rodrigo Abdala y a Gabriel Biestro.
Fueron víctimas de sus propias trampas.
Y lo peor es que MORENA llegará dividido y con muchas heridas internas abiertas.
Además de que sus potenciales candidatos a las Presidencias Municipales, diputaciones locales y federales serán un ejército de desconocidos.
MORENA lucha todos los días por perder por anticipado las elecciones del 2018 y lo hace muy bien.
Y finalmente en el PAN cada vez queda más claro que la orden por descarrillar a Rafael Moreno Valle por la candidatura presidencial es una realidad y la demanda en su contra por espionaje ante la PGR sacudirá muy fuerte su proyecto.
Así que ya no hay tiempo para más planes.
Martha Erika Alonso será la candidata para intentar retener la gubernatura de Puebla.
Es la mejor posicionada y tiene amplias posibilidades de triunfo.
Sin embargo, pronto tendrá sus propias crisis cuando se definan las candidaturas a las Presidencias Municipales (sobre todo Puebla), diputaciones locales, federales y el Senado de la República.
Al PAN pronto le llegará su propia crisis.
Si Martha Erika Alonso es capaz de llevar un proceso menos conflictivo en comparación con lo que hemos visto en MORENA, entonces podrá llegar con mayor fortaleza rumbo al 2018.
Aunque así como van las cosas, todo puede cambiar.
El espionaje ya cambió el escenario político local.
Y lo que nos falta por saber y escuchar.
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