El equipo de Tony Gali
El presidente municipal electo de Puebla, José Antonio Gali Fayad, está metido de lleno en los temas locales y del gobierno de la ciudad para no perder detalle alguno de las prioridades de lo que será su próxima administración.
Ayer presentó al equipo de transición completo, que encabeza Fernando Manzanilla Prieto, diputado electo.
Es evidente que el objetivo de Gali es armar un trabuco que lo lleve mucho más allá de la presidencia municipal que ganó el pasado 7 de julio y ya trabaja para eso.
La meta de Tony, hoy, no es otra que Casa Puebla.
No hay que perder de vista los encuentros, los mensajes, los acuerdos y las aspiraciones del edil electo una vez que demostró que es bien visto por los poblanos.
La primera etapa del proyecto “Tony Gali” está ya superada, por lo que ahora su protagonista no dejará de trabajar a fin de convertirse en un fuerte candidato a suceder al personaje que lo encumbró en la política y le permitió mostrarse a los poblanos, el gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas.
El objetivo parece difícil, pero no imposible.
Y es que si en el estado continúa la racha electoral ganadora de la coalición Compromiso por Puebla, creada e impulsada por el mandatario, créame, no habrá mucho problema para meter a Gali en la puja.
Mucho menos para conservar el estado como un bastión morenovallista.
Por lo pronto, el edil electo, sigue cumpliendo con los compromisos que adquirió en la campaña pasada y sumó ya a su equipo de trabajo a quienes lo apoyaron en lo político y lo económico.
Lo que llama la atención es si Tony Gali integrará al diputado local, Héctor Alonso Granados, en su gabinete.
El legislador por Nueva Alianza ya forma parte del equipo de transición, sí, pero me parece que es un elemento polémico que podría meter en aprietos al edil electo por su carácter explosivo y de choque con la prensa y con otros actores políticos, enemigos y aliados.
Por otra parte, un acierto de Gali es haber integrado al presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, el diputado, Mario Riestra Piña, en su equipo.
Riestra, además, será uno de los integrantes clave en la nueva administración municipal, toda vez que ha mostrado que sabe hacer las cosas y, sobre todo, que tiene un trabajo político efectivo capaz de mantener en completa paz y tranquilidad al Poder Legislativo.
Lo mismo sucede con el legislador, Jesús Zaldívar Benavides, quien acompaña a Riestra siempre como su escudero y fiel operador.
Otro tino de Gali es haber sumado al mismo grupo a Eric Cotoñeto Carmona, diputado y dirigente estatal del PRD, quien controla la mayoría perredista en la ciudad y en el interior del estado.
Con la adhesión de Cotoñeto al equipo de transición, Gali, podrá seguir vigilando sin problema alguno a la cargada perredista.
Y hace bien el edil electo en empaparse de los asuntos municipales, toda vez que ya hace falta que alguien ponga orden en la ciudad en muchos sentidos, particularmente, en los de la seguridad e inseguridad.
Lo mismo sucede con el conflicto limítrofe, el cual quedará solucionado en esta legislatura, gracias a los buenos oficios del mandatario poblano, de Mario Riestra y ahora de Tony Gali.
La estrategia para hacerse de la franja en disputa, donde se ubica el Parque Lineal y la Estrella de Puebla, hay que decirlo, es impecable.
El gobernador, Moreno Valle, mató una parvada de pájaros de un solo tiro.
Y Gali sigue sus pasos.
Por eso el presidente electo se proyecta como un negociador nato que deja el diálogo abierto a agrupaciones como Antorcha Campesina (AC), con quien el actual edil, Eduardo Rivera Pérez, ha perdido toda capacidad de trato.
Por cierto, el pleito entre Antorcha y el munícipe capitalino se agudizó al grado que los antorchistas le seguirán tomando las calles y cerrando las vialidades principales por su falta de formalidad y apoyo.
Ayer, tan sólo, AC distribuyó un volante por toda la ciudad denostando la figura del panista.
En twitter: @poncharelazo
