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El enemigo a vencer en 2018 (Morena)

No hay duda que el enemigo político a vencer de cara a los comicios de 2018 -en Puebla y el resto del país- es el partido Morena y su líder moral, Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Y es que por ahora Morena es el único partido político que tiende a crecer y a fortalecer su estructura.

La crisis por la que atraviesan los partidos, la mala situación económica, social y política que oprime a los ciudadanos le ha permitido al peje y a sus huestes capitalizar, en beneficio de Morena, el malestar de los mexicanos.

Y si a esto agregamos el hartazgo de la gente para con el peñismo y sus permanentes graves pifias, Morena saldría aún más favorecido.

Tan sólo en Puebla, el Movimiento de Regeneración se sigue fortaleciendo con el arribo a sus filas de distintos actores políticos que ya no ven en sus institutos posibilidades serias de poder contender por un cargo de elección popular.

Los priistas poblanos están prácticamente aniquilados por sus propias envidias y traiciones.

El PRI poblano muy difícilmente ya podría levantarse de la tumba en la que lo han metido sus dirigentes y militantes más distinguidos.

No se ve qué forma el PRI pudiera regresar a Casa Puebla en 2018.

Parece que ninguno de sus posibles candidatos podría dar el campanazo para arrebatarle al morenovallismo el estado.

El propio gobernador Rafael Moreno Valle Rosas sabe que Morena y AMLO son los dos factores por los que se le podrían complicar las cosas en 2018 para seguir manteniendo el poder en el estado.

Además, algo que agrava su posible difícil situación es lo endeble de sus aliados.

Al morenovallismo le urge recomponer las cosas con los perredistas, o hacerse del control del partido del sol azteca de una vez por todas, para poder lograr una nueva coalición que le permita derrotar a Morena en 2018.

La ruta de RMV está muy clara, así que buscará disputar con todo la candidatura presidencial del PAN.

De no darse esta posibilidad, el gobernador no soltará por nada la gubernatura del estado así que tendrá que emplearse a fondo para que con ayuda incluso de los propios priistas poblanos pueda derrotar a Morena en las urnas.

Y es que al PRI poblano le conviene mantener más como aliado al morenovallismo que al Peje, por su propia seguridad.

Es mucho más fácil que el gobernador poblano negocie con los priistas que con Morena y sus nuevos líderes.

Aunque allí está José Juan Espinosa Torres, presidente municipal de San Pedro Cholula, quien con tal de amasar poder es capaz de negociar hasta con el diablo.

Lo cierto es que si en el PRI se da una desbandada que pudiera beneficiar a Morena, el grupo en el poder va a tener que echar mano de sus amigos en todos los partidos, particularmente de los priistas, para garantizar el triunfo en los próximos comicios.

Porque, insisto, sus pírricos aliados ya no asustan a nadie.

El PRI está desahuciado, el PRD dividido y fragmentado, mientras que el Verde, el PT, el Panal y otros como Compromiso por Puebla parecen no ser competencia para Morena.

La verdadera lucha política en Puebla, la nueva, la de 2018, será entre el morenovallismo y Morena. El PRI, reiteró, ya no es una marca que compita.

Porque si los priistas poblanos quisieran cambiar ya lo habrían hecho pero siguen en las mismas. Sus inútiles e incapaces líderes están aferrados a su silla.

Así que será interesante ver cómo es que se van dando las cosas, el reacomodo de Morena, sus broncas internas, la desbandada del PRI, la posible candidatura de José Juan Espinosa al gobierno y la posible nominación de Martha Erika Alonso Hidalgo como candidata del PAN.

Y, sobre todo, si el delegado del IMSS en Puebla, Enrique Doger Guerrero, decide abandonar al PRI para sumarse a Morena la cosa se va a poner más buena.

Imaginemos el escenario de 2018 para disputar la gubernatura del estado: Martha Erika por el PAN, JJ por Morena, Juan Carlos Lastiri Quirós, delegado de la Sedatu, por el PRI, y el senador Luis Miguel Barbosa Huerta como independiente porque el PRD me parece que sería muy difícil que lo nomine.

La elección sería de alarido.

Aunque en este escenario me parece que Martha Erika por ser mujer y por ser parte del grupo que controla Puebla sería la ganadora.

Empero, cualquier cosa podría suceder.

Lo que es un hecho es que si el gobernador Rafael Moreno Valle no es candidato presidencial por el PAN va a ser muy difícil arrebatarle Puebla.

Al tiempo.

En twitter: @poncharelazo

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