Reto Diario | Noticias de Puebla
Cuitlatlán

“El Diablo” Rivera se tambalea en su intento de buscar la reelección como alcalde de Chignahuapan

Las encuestas arrojan un resultado contundente: con Rivera Trejo como candidato se pone en riesgo la posibilidad de que Morena pueda volver a ganar los comicios locales

Foto: Especial
Foto: Especial

Juan Rivera Trejo tiene firme la intención de buscar la reelección como alcalde de Chignahuapan y cree que lo puede lograr. Pero esa opinión no es compartida en la cúpula de la 4T, en donde se desvanecen las posibilidades de que “El Diablo Rivera” consiga obtener la postulación morenista para volverse a presentar a las urnas.

Al edil no solamente lo están afectando los escándalos que ha enfrentado y han sido muy mediáticos, sino su principal problema es que los estudios de opinión pública arrojan que la ciudadanía de su municipio no lo quiere otra vez en el cargo de presidente municipal.

Las encuestas arrojan un resultado contundente: con Rivera Trejo otra vez de candidato, se pone en riesgo la posibilidad de que Morena pueda volver a ganar los comicios locales, en una región controlada por el cacicazgo de la familia Rivera, pero la que milita en el PRI y tiene como cabeza a Lorenzo Rivera Sosa.

El mayor problema que enfrenta “El Diablo Rivera” se llama Leslie González Luna, quien aparece en el primer lugar de los estudios de opinión pública que se han levantado en la región.

Y es entendible ese resultado, hasta el pasado 18 de octubre Leslie González se desempeñó como delegada de la Secretaría de Bienestar al frente de la Microrregión 4, que tiene a Chignahuapan como cabecera.

Ese día, la joven funcionaria –por medio de un video– anunció que dejaba el cargo público para buscar la postulación de Morena, pese a que ella ha participado en el PVEM, en donde ya fue diputada suplente de Kathya Sánchez Rodríguez.

Lo que no ha entendido “El Diablo”

El edil de Chignahuapan, tal como lo están haciendo la mayoría de los alcaldes, ha estado dirigiendo toda sus actividades como autoridad municipal para buscar mejor su posicionamiento frente a la opinión pública.

Por eso hace declaraciones tales como salir a decir a la prensa local que en su municipio “hay cero tolerancia a la corrupción y la delincuencia”, pese al crecimiento de los índices delictivos en su demarcación.

Esos esfuerzos ya no le van a alcanzar al alcalde, pues es más poderoso el escarnio del que ha sido objeto como consecuencia de los escándalos en que se ha metido.

Rivera Trejo está en el recuerdo de mucha gente no por su pobre desempeño como alcalde, sino por los episodios en que se exhibió con un enorme fajo de billetes que, al parecer, era parte de un regalo para su pareja sentimental por el “Día de San Valentín”. O cuando mandó arreglar una calle –con fondos públicos– que conducía  al salón social en donde se realizó una onerosa fiesta familiar.

Y qué decir cuando otro miembro de su núcleo familiar se accidentó en la ciudad de Puebla en un auto de alta gama que cuesta mucho más que un par de casas de interés social.

Lo que nunca entendió este empresario y político es que, en la elección extraordinaria de marzo de 2025 mediante la cual llegó al poder, lo ayudaron a ganar las votaciones hasta con el uso de grupos políticos de la oposición a la 4T, como son los cuadros del PRI que controla la familia Rivera.

El objetivo en esos comicios era impedir que Juan Lira Maldonado, alias “El Moco”, ganara la contienda por segunda vez, luego de que lo había logrado en los comicios de 2024, que se acabaron anulando.

Juan Lira Maldonado, quien fue detenido recientemente por ser acusado de dirigir una poderosa red de robo de combustible, era un personaje con una enorme popularidad. Hasta antes de que lo señalaran públicamente de ser “huachicolero”, era un destacado operador electoral en la Sierra Norte de Puebla.

Él y su hermano Guadalupe, quien está libre y es señalado también de ser un presunto líder criminal, tenían una estructura política muy bien organizada que hacía ganar a cualquier candidato en Chignahuapan.

Por eso Juan Lira, en 2024, decidió dejar de ser solo un operador electoral y se postuló como candidato a alcalde, mediante el controvertido partido Fuerza por México. Ganó los comicios en medio de un ambiente de violencia y finalmente le anularon el triunfo.

En la elección extraordinaria ya nadie lo quiso volver a postular, pues brotaron los señalamientos de que era cabeza del hampa dedicada al robo de combustible.

Ante tal escenario, “El Moco” impulsó a Yasmín Medina Carrasco como candidata de Movimiento Ciudadano. Esta mujer es la esposa del abogado defensor de Lira Maldonado.

Por eso en la elección extraordinaria de 2025 se juntaron muchos grupos políticos, afines y contrarios a la 4T, para hacer ganar a Juan Rivera Trejo y frenar a la candidata de “El Moco”.

Ahora ya no hay ese escenario político de hace un año y esa situación mina las esperanzas de Juan Rivera de poderse reelegir.