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Alguien ya decidió

“El Bukanas” y “El Moco”, los capos al amparo del morenovallismo

En menos de dos años de Francisco Sánchez al frente de la SSP, se concretaron las detenciones de dos de los tres principales objetivos relacionados con el huachicol en Puebla

Foto: Especial
Juan Lira Maldonado, “El Moco”, detenido

Tuvieron que pasar más de diez años para que dos de los principales líderes huachicoleros de Puebla terminaran tras las rejas.

Roberto de los Santos de Jesús, alias El Bukanas, y Juan Lira Maldonado, El Moco, construyeron su poder criminal durante años, sobrevivieron a distintas administraciones y se convirtieron en objetivos prioritarios de las autoridades.

Los antecedentes de estos dos personajes nos llevan hasta el sexenio de Rafael Moreno Valle.

Roberto de los Santos pasó de ser albañil a policía municipal en Veracruz. En marzo de 2014 ya era director de la Policía Municipal de Acultzingo.

Después fue identificado como integrante de Los Zetas y terminó encabezando una organización criminal dedicada, entre otros delitos, al robo de combustible.

Para 2016 ya disputaba el control del huachicol en el Triángulo Rojo con el grupo de Antonio Valente Martínez Fuentes, alias El Toñín.

Hubo operativos, recompensas millonarias e intentos fallidos por detenerlo.

Pero “El Bukanas” siempre escapaba.

Hasta el 18 de abril de 2026.

Ese día, un operativo coordinado entre autoridades estatales y federales logró su captura en Chignahuapan.

La historia de “El Moco” tiene un ingrediente todavía más preocupante: la política.

Juan Lira Maldonado construyó su zona de influencia en la Sierra Norte de Puebla, particularmente en Chignahuapan y sus alrededores.

Sus presuntas actividades relacionadas con el robo de combustible también tienen antecedentes que se remontan al morenovallismo.

En 2020, durante el gobierno de Miguel Barbosa, fue detenido e identificado por la Secretaría de Seguridad Pública como un presunto líder huachicolero relacionado con delitos de alto impacto.

Sin embargo, recuperó su libertad.

Y cuatro años después ocurrió algo difícil de entender. En 2024, Fuerza por México lo postuló para gobernar Chignahuapan.

Incluso se proclamó ganador de la elección, que posteriormente fue anulada por las autoridades electorales debido a irregularidades.

¿Cómo llegó un personaje con semejantes antecedentes a competir por una presidencia municipal?

El pasado 8 de octubre, finalmente, “El Moco” fue detenido en Zacatlán.

Durante el operativo le aseguraron más de tres millones de pesos en efectivo, un arma de fuego y equipos de comunicación.

Con su captura, el gobierno de Alejandro Armenta consiguió un segundo resultado importante contra los grupos vinculados al huachicol.

Y aquí hay que reconocer el trabajo del vicealmirante Francisco Sánchez González, secretario de Seguridad Pública.

En menos de dos años al frente de la dependencia, y mediante la coordinación con las fuerzas federales, se concretaron las detenciones de dos de los tres principales objetivos relacionados con el huachicol en Puebla.

Las capturas de “El Bukanas” y “El Moco” merecen reconocerse como resultados relevantes de la estrategia de seguridad del gobierno de Armenta y de la coordinación entre las instituciones estatales y federales.

No todos los días caen dos personajes que durante años estuvieron entre los más buscados de Puebla.

Pero también representan una oportunidad para revisar una historia de impunidad que atravesó varios gobiernos.

Porque la pregunta no es solamente cómo lograron detenerlos en 2026.

La pregunta también es por qué durante tantos años no pudieron mantenerlos frente a la justicia.

El propio gobernador Alejandro Armenta dio una pista, dijo que autoridades de todos los niveles les han brindado protección ¿quiénes y por qué están libres?