Desgracia e incongruencia política por la inseguridad
La escena vista ayer en la cámara de diputados, provocada por el cobarde asesinato de Valeria Cruz Medel, hija de la diputada federal de Veracruz por Morena, Carmen Medel Palma, pinta el rostro del país en el que vivimos.
Del México bronco en el que convivimos y sobrevivimos.
Del alto grado de inseguridad al que estamos sometidos los mexicanos.
De ese tamaño es la incertidumbre de muchos estados de la república, donde el crimen organizado se ha apostado.
¿Cuántos crímenes más tenemos que vivir y enfrentar los ciudadanos para que las autoridades pongan un alto?
¿Dónde queda nuestra capacidad de asombro ante tan cruel suceso?
¿Y así quería el presidente electo del país, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), devolver a las fuerzas armadas a sus labores cotidianas y sacarlas de las calles?
El problema de hoy en día en México se llama inseguridad.
¿De qué nos sirve que se combata la corrupción si a la vuelta de la esquina nos asaltan y nos matan?
Ya vivimos polémicas consultas, la cancelación del NAIM, la cancelación de una inversión millonaria y el anunció de la edificación del famoso Tren Maya, ¿y la inseguridad cuándo?
Me parece que el equipo del nuevo gobierno federal está más entretenido en echar abajo los proyectos y los supuestos negocios particulares del pasado que en la seguridad de los mexicanos.
No veo ni escucho el anuncio de una nueva estrategia para contrarrestar la inseguridad y el crimen organizado.
Y lo peor, no veo la solidaridad de nuestros diputados, senadores, gobernadores, presidentes municipales, y demás autoridades locales y federales para con todas aquellas personas que han pasado por un trauma y una desgracia como la de la diputada Carmen Medel.
Porque el lamentable caso de Valeria Cruz es uno más que se suma a la larga lista de asesinatos que día a día se dan en México.
De esos que muchas veces quedan en el olvido, y quedan impunes por la falta de atención y de influencia por parte de los deudos.
Es muy trágico y lamentable el asesinato de la hija de la diputada Medel pero cuántos más casos se dan en México y nadie dice nada.
¿Por qué mejor no empezamos a medir con la misma vara?
A sensibilizarnos y a solidarizarnos en todos los asuntos, no sólo en algunos.
¿Cuánto más tenemos que ver para sumarnos en un sólo grupo, en un sólo México?
Es sorprendente que los diputados de Morena, particularmente los poblanos, se desgarren las vestiduras, lamenten el hecho y finjan dolor cuando en Puebla, por lo menos, hay familias que entierran a sus muertos sin el pésame de sus autoridades.
Los diputados deberían de ser congruentes con lo que dicen y hacen, porque tendrían que lamentarse en todos los casos y no sólo en los que les conviene.
¿Por qué carajo no hacen la política y el interés particular a un lado y le dan trato igualitario a sus representados?
¿Dónde está la cuarta transformación?
¿Dónde queda su preocupación por todos los mexicanos?
El show legislativo debe hacerse a un lado para darle paso al trabajo en conjunto.
El verdadero reto de los mexicanos hoy en día se llama inseguridad.
Desde aquí me sumo a la pena que embarga a la diputada Carmen Medel, a quien deseo pronta resignación y alivio por la terrible pérdida de su joven hija.
Ojalá que a nuestros gobiernos y a todas nuestras autoridades ya les caiga el veinte.
Ojalá que se preocupen por los mexicanos de verdad.
Ojalá que logren una verdadera transformación del país.
En twitter: @poncharelazo
