Cría cuervos y échate a dormir, en el PAN
Es una pena que en Puebla, a estas alturas y en tiempos electorales, sobre todo, se siga hablando de espionaje, de trampas tan avanzadas de este tipo por parte de los candidatos rezagados, en agravio, ahora, del abanderado de Morena, Luis Miguel Barbosa Huerta.
Pero resulta aún más grave el hecho de que esto pudiera ser generado por el PAN, o por alguien que pudiera pretender reventar, enrarecer o violentar nuevamente la próxima elección para un fin determinado.
Por ese alguien que es experto en este tipo de prácticas como Eukid Castañón Herrera, ex operador del difunto ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas.
Porque tampoco hay que ser tan listos para saber que era el mismísimo Eukid el que se encargaba de hacer justicia por parte del morenovallismo investigando, observando y escuchando a sus enemigos.
Quien se especializó en este tipo de prácticas para amedrentar y azuzar a los enemigos del sistema, del gobierno panista-morenovallista.
Y no estoy acusando a Eukid del espionaje que pudiera darse en Puebla, sino más bien argumentando el por qué se le piensa cada que se habla de actividades de este tipo en momentos tan importantes como los que vive Puebla.
Bien dicen “cría fama y échate a dormir”.
Y el refrán le cae como anillo al dedo a Castañón Herrera, quien ahora no debe resultar sorprendido porque él amasó y asumió mucho poder en el gobierno de Rafael Moreno Valle, a tal grado de tener la influencia de remover funcionarios, de encarcelar opositores y enemigos.
De todos era sabido, además, que aquella administración poseía tecnología de punta en materia de espionaje que según era controlada por Eukid.
Se dice incluso que gracias a todo lo que se pudo saber de los enemigos del morenovallismo fue como se pudo detener y poner tras las rejas a quienes nunca estuvieron de acuerdo con su gobierno.
Eukid era especialista en esos menesteres y, según muchos testigos, se encargó de amenazar y de ejecutar acciones para acallar voces e intimidar a los adversarios.
Por ello, insisto, todo lo que en Puebla suena a espionaje lógicamente se lo adjudican a Eukid Castañón, a quien, por cierto, se dice ya estaría indagando el gobierno federal por sus antecedentes en el gobierno pasado.
Eso sí, habrá que aclarar también que las actividades del ex operador morenovallista concluyeron en Puebla prácticamente cuando Rafael Moreno Valle concluyó su sexenio, toda vez que el ex mandatario Tony Gali Fayad decidió congelarlo.
El argumento para ello fue sencillo: al Gali no le gustó nunca el muy rudo estilo de Eukid para trabajar y para “controlar” las crisis.
El ex gobernador no coincidió con la mano dura y la hostilidad de Castañón Herrera, quien no quedó nada contento con su salida del gobierno.
Y lo mismo hizo la difunta ex gobernadora Martha Erika Alonso Hidalgo, quien prefirió mantenerse al margen de los servicios de Eukid, a quien nunca incluyó en su campaña, ni en los planes que se tenían para la estructura y la conformación de su gabinete.
Son muchos trascendidos, historias, anécdotas y acciones las que se pudieran contar del famoso y temido Eukid Castañón, quien fue el terror de aquellos que pensaban diferente en el gobierno morenovallista.
Porque la expectativa y toda la historia de miedo que se creó en torno a este controvertido personaje se debe al propio Eukid, quien, insisto, ahora no tendría por qué asombrarse de que lo acusen de espionaje.
Las cartas aclaratorias de Don Eukid ya hasta deberían reservarse porque su imagen en ese sentido muy difícilmente podría cambiarse.
Lo que debería hacer el morenovallista, más bien, es permanecer quieto, en su exilio, si es que es real, y trabajando en los negocios que dice tener.
Porque la 4ta transformación ahora sí muy fácilmente puede ir por él.
Fueron muchos los agravios, muchos los amenazados, muchos quienes resultaron afectados por el poder y la mano del terrible Eukid Castañón.
Afortunadamente, Puebla dicen que será otro con el nuevo gobierno.
Un estado de Paz, amor, turismo, trabajo y prosperidad.
Ojalá que así sea.
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