Conflictos perredistas y electoreros
Con la novedad de que al PRD y a su candidata a la minigubernatura de Puebla, Roxana Luna Porquillo, se le están empezando a complicar las cosas por las malditas traiciones y la ambición política y económica que siempre ha existido en su partido.
De entrada, el pronunciamiento de los 14 ediles perredistas que anunciaron con bombo y platillo su apoyo a Tony Gali, candidato aliancista de “Sigamos Adelante” y del PAN, cayó como un balde de agua fría para la abanderada y su equipo de trabajo.
Sobre todo porque existía el compromiso del senador Luis Miguel Barbosa Huerta de sumar a la campaña de Roxana toda su estructura.
Sin embargo, algo salió mal.
Y es que el grupo de ediles de la Nueva Izquierda (NI) en Puebla, la corriente de los Chuchos, ya había quedado comprometida por Barbosa para apoyar la campaña de Roxana, y al final reculó y se fue con Tony Gali.
El legislador juró y perjuró que todos y cada uno de los ediles perredistas en Puebla eran de su rebaño y se sumarían, sin problema, a la campaña de la ex legisladora federal con quien hasta hace poco mantuvo una disputa política a muerte.
Presumió que el control de su partido todavía le pertenecía.
Empero, a partir de esta semana quedó claro que no es así.
O tal vez en la sede perredista de Puebla empiece a rondar ya el fantasma de la traición y el doble juego, y todo por la conveniencia y el poder.
Pero esa, como dijera la mamá Goya, es otra historia.
El caso es que Roxana, se dice, fue la más sorprendida con el revés que le propinaron sus correligionarios, los ediles que se sumaron a Gali con todo su dinerito y su estructura.
Dicen que ante los hechos Roxana se preguntó: ¿Pues no que era gente de Barbosa?
Insisto, ¿será que la desconfianza y el fantasma de la traición ya rondan el PRD y la campaña de Roxana?
Otro conflicto más en el sol azteca, aseguran, tiene que ver con la repartición, distribución y gasto del recurso que le corresponde al PRD para el proceso electoral que ya se vive.
El tema, desde luego, no es nuevo simple y sencillamente porque en el PRD cuando se trata de dinero se pueden desconocer y matar en cualquier momento.
Y eso precisamente parece que sucede en torno a la candidatura de Roxana Luna.
Ahora todo mundo quiere administrar el dinero amarillo, por lo que ya se generaron discusiones, enfrentamientos, divisiones y choques entre Roxana y sus nuevos aliados del Frente de Izquierda Progresista (FIP), particularmente.
Los que exigen manejar la caja y la chequera perredista son varios: Ruth Castro, tesorera del PRD poblano; Socorro Quezada Tiempo, presidenta estatal; Eric Cotoñeto Carmona, líder del FIP, la misma Roxana Luna y los que se acumulen esta semana.
El dinero, vamos, ya empezó a causar encono entre los aliados perredistas y va a seguir siendo la manzana de la discordia, el motivo que los puede volver a separar.
Otro tema que empieza a generar problemas a la campaña perredista es el escaso apoyo que se tiene por parte de las corrientes aliadas y contrarias al morenovallismo.
Y es que si de operación, movilización y estrategia para hacerse de votos y tratar de la ganar la elección se trata, Roxana Luna se ha quedado muy corta en comparación con sus rivales del PRI y del PAN.
Ni siquiera con la visita de Agustín Basave Benítez el PRD logró mostrar un evento como los que organizan Blanca Alcalá y Tony Gali.
La división perredista y sus históricos conflictos económicos están mermando la campaña de Roxana, quien podría ser la única perredista y/o luchadora social congruente en Puebla desde hace varios años.
Si e PRD y Morena quieren lograr una votación copiosa en la próxima elección del 5 de junio van a tener que disputarse, dividirse y arrebatarse los votos que pudieran lograr hondeando la bandera de la izquierda.
Así que parece difícil que el sol azteca o Morena pudieran mermar o afectar la votación de Tony o de Blanca.
El desprestigio del partido amarillo sigue intacto y grabado en la mente de la gente.
Si Roxana quiere barrer la corrupción en Puebla debería empezar primero por limpiar su partido.
En Twitter: @poncharelazo
