Compromiso compartido
El pasado viernes dio inicio formalmente el Proceso Electoral Federal 2017-2018, el más grande de la historia democrática de México, al converger por primera vez 30 elecciones locales en igual número de entidades.
Hay razones para sustentar que será también el más complejo y el que más expectativas haya generado, ya que en la contienda se disputarán tres mil 416 cargos, entre ellos la Presidencia de la República, lo que supone una fragorosa lucha partidista y de candidatos.
De alguna manera el proceso será una dura prueba para todos, y al mismo tiempo, una oportunidad única para que, más allá de los resultados, los ciudadanos puedan acreditar su interés cívico y su involucramiento en la vida democrática del país.
El esfuerzo será titánico en todos los sentidos.
Tan sólo la autoridad electoral tendrá que visitar a 11 millones de ciudadanos para capacitar a un millón 400 mil que serán funcionarios de casilla, lo que implica la movilización ciudadana más grande nunca antes vista.
En el 2018 habrá por primera vez habrá candidatos independientes para la Presidencia de la República. Los aspirantes deberán recabar casi 865 mil firmas en al menos 17 estados del país, en cuyo proceso, en aras de mayor certeza, podrán hacer uso de una nueva tecnología para validar el apoyo ciudadano que lleguen a obtener.
Por otro lado, esta vez habrá casillas únicas para la elección federal y las elecciones locales que habrá en 30 entidades.
Por ejemplo que, en el caso de Puebla, los ciudadanos votarán en una misma casilla para seis opciones: Presidente de la República, Senador, diputado federal, Presidente Municipal, y diputado local.
Respecto al proceso federal ya en marcha, se ha establecido que las precampañas sean del 14 de diciembre al 15 de febrero. Antes será el registro de coaliciones, si las hubiera. El registro de candidatos será el 29 de marzo. El 30 de marzo comenzarán las campañas y habrán de terminar el miércoles previo a la elección, para que el primero de julio casi 89 millones de mexicanos podamos ir a votar”.
Los registros de coalición serán a más tardar el 13 de diciembre y la recolección de firmas para los aspirantes a candidatos independientes durará 120 días, y terminará la primera semana de febrero.
La autoridad electoral se ha dicho estar lista para cumplir con su encomienda constitucional.
El pasado viernes, el Presidente del Consejo General del INE, Lorenzo Córdova, afirmó que tanto el INE como los Organismo Públicos Locales Electorales “estaremos a la altura de las exigencias que se nos plantean ejerciendo puntualmente nuestras atribuciones, y sacaremos las tarjetas que sean necesarias para garantizar, en nuestro rol arbitral, la equidad en las contiendas”.
De igual modo, hizo un llamado a los actores políticos, a los partidos y a quienes aspiran a cargos de elección popular a respetar plenamente las leyes electorales.
“Este Proceso Electoral es una oportunidad para reivindicar la importancia de la vida democrática, para ratificar como en cada elección desde 1990, la imparcialidad de las autoridades electorales, y para que el escrutinio social exhiba a quienes aplican la ley y a quienes pretendan evadirla”.
Lorenzo Córdova afirmó que el profesionalismo de las y los funcionarios electorales es la base para la certeza de los próximos comicios. “Demostremos que en estas 30 elecciones locales y en las elecciones federales, una vez más, el Estado mexicano tiene en el personal de los institutos electorales el mejor cuerpo de profesionales para garantizar la libertad del sufragio y la igualdad del voto”, enfatizó.
Parte importante en su mensaje fue la referencia a la efectiva participación ciudadana.
Para ello, dijo, es indispensable que desde la autoridad electoral “nos sumemos a una enorme convocatoria orientada a construir una gran alianza para la transparencia y la legalidad de los procesos electorales, de la cuales los ciudadano son los protagonistas principales”.
“Se trata de que ante una previsible intensidad de las contiendas y los múltiples ámbitos en los que las fuerzas políticas y los contendientes desplegarán sus estrategias electorales, es necesario, en ese sentido, que la ciudadanía y sus organizaciones se sumen a los esfuerzos de las autoridades electorales”.
Reiteró que se necesita una gran alianza para vigilar que quienes compiten por los poderes públicos, “lo hagan dentro de los márgenes de las leyes y que la sociedad y autoridades elevemos el contexto de exigencia para quienes aspiran a obtener un cargo de representación en las urnas”.
“Nosotros mismos, las autoridades, no estamos exentos de ese contexto de exigencia. La crítica tan intensa, tan fuerte como sea necesaria; tan objetiva como sea posible, es fundamental para que hagamos nosotros nuestro trabajo”, puntualizó.
Y concluyó que la alianza con la ciudadanía pasa precisamente por exigir demandar esos contextos de exigencia para que hagamos mejor nuestro trabajo y cumplamos con nuestros fines constitucionales.
Ese es pues el compromiso, que sin lugar dudas, deberá ser absolutamente compartido.
