Coalición de papel
Una coalición de papel es la que, a estas alturas, ha logrado el PRD poblano con la aprobación de la política de alianzas en su Cuarto Consejo Extraordinario del fin de semana pasado.
Mientras la Comisión Política Nacional perredista no avale que su partido vaya en una coalición en Puebla, los acuerdos que asuma la dirigencia estatal con otros institutos políticos, como el PAN, no tienen validez alguna.
Se dice, además, que el consejo perredista, llevado a cabo el fin de semana pasado, se realizó por la presión política que se está ejerciendo al sol azteca poblano, representado por el diputado, Eric Cotoñeto Carmona.
Los acuerdos pactados con el PAN en 2010 parecen haber otorgado alguna autoridad sobre los perredistas -que no es garantía de nada-, quienes, tal vez por ello, tampoco han descartado el escenario de participar solos en los próximos comicios del 7 de julio.
Y es que mientras el ala perredista, que encabeza el senador, Luis Miguel Barbosa Huerta, no logre los consensos necesarios al interior de la Comisión Política Nacional, su pretensión de amarrar una nueva coalición con el gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, aún no puede cantarse como una realidad.
El escenario se le complicó a Barbosa por varias razones.
La primera, su excelente relación con el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, quien lo mantiene muy cercano a él por los acuerdos alcanzados en el Congreso de la Unión y en el Senado, particularmente.
La segunda, por la complejidad de las elecciones que se avecinan en todo el país, en particular, en Puebla, por la guerra federación-estado
Y la tercera, la más importante, por la falta de consensos al interior de la Comisión Política Nacional que gobierna el PRD, integrada, por cierto, por 15 líderes de las diversas corrientes del sol azteca.
El tiempo, además, para que Barbosa saque la coalición se agota.
Hay que decir, también, que al líder nacional perredista, Jesús Zambrano Grijalva, y a la Nueva Izquierda (NI), su corriente, los mayoritearon en la Comisión Política Nacional, toda vez que se decidió que las coaliciones en las que participara su partido, para los distintos estados, se sometería a votación antes de ser avalada o rechazada.
En ese sentido, sobra decir que para el caso de Puebla no existe un acuerdo total en la citada comisión, toda vez que la NI no cuenta con los votos suficientes para lograr mayoría en el grupo de sus 15 integrantes.
Tal vez por eso Barbosa tenga en mente los dos escenarios para el PRD poblano, los cuales ya han sido mencionados en otros espacios informativos.
Su intención no es otra que cumplir en el estado con sacar la coalición, lavarse las manos y dejarle toda la responsabilidad de avalarla o no a la Comisión Nacional en la que ya se le entrampó el tema.
La NI apenas cuenta con 4 integrantes en el máximo órgano político y de gobierno en el sol azteca nacional, que son: el presidente, Jesús Zambrano; Guadalupe Acosta Naranjo, Antonio Ortega Martínez y Margarita Guillaumin.
Mientras tanto, la Izquierda Democrática Nacional (IDN) tiene a 4 representantes: Alejandro Sánchez Camacho, Manuel Oropeza Morales, Enrique Romero Aquino y, su líder, René Bejarano Martínez.
Por otra parte, la Asociación Democrática Nacional (ADN), tiene a Iván Texta solís y a Amador Jara Cruz, es decir 2 espacios.
En tanto, el resto de los lugares, los cinco restantes, están divididos de la siguiente forma: Uno para la Izquierda Renovadora en Movimiento (IRM), en la persona de Martha Dalia Gastélum; uno para la Unión Nacional de Izquierdas (UNI), Gilberto Ensástiga Santiago; uno más para Democracia Social (DS), con Carlos Sotelo García; uno para Foro Nuevo Sol (FNS), de Eloí Vázquez y, el último, que es un espacio de la corriente de Miguel Ángel Mancera, el jefe de gobierno del DF (MEC), con Héctor Serrano Cortés.
Los impulsores de que se avale la coalición en Puebla son los 4 integrantes de la NI, apoyados por el de UNI, el de FNS y el de MEC.
Es decir, la NI tiene siete votos a favor, al interior del máximo órgano de gobierno perredista, y le falta uno más para que pueda lograr mayoría a fin de que el PRD pueda pactar y oficializar la mentada coalición en Puebla con el PAN.
Sin embargo, parece difícil que esto se logre toda vez que ni IDN, ni ADN van a ceder a la negociación de Barbosa y la NI, en el caso de Puebla.
Por supuesto que esto es política y en el PRD todo puede pasar.
Y, al parecer, esta misma semana podría darse un resolutivo final en el PRD nacional sobre la famosa coalición que pretende ejecutar con el PAN, la NI y Barbosa, en Puebla.
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