Chedraui-Armenta: tregua antes de la guerra
No hay misterios, aunque sí, seguramente, ases bajo la manga, que los jugadores irán sacando en los próximas días, las próximas semanas, los próximos meses
Como no podía ser diferente entre políticos profesionales, privaron la cordura y la institucionalidad en el segundo informe de labores del alcalde José Chedraui Budib, al que llegó –como estaba previsto, pese a nosotros los incrédulos– el gobernador Alejandro Armenta Mier como invitado especial –y el invitado más esperado y probablemente el más observado.
Si bien, como todo mundo sabe en la Puebla política, suenan (y fuerte) los tambores de guerra de cara a la definición de la candidatura de Morena a la Presidencia Municipal capitalina, tanto uno como otro ofrecieron una contundente muestra de que, entre otras cosas, la política es el arte –dominado por pocos– de engañar hasta con la verdad. A pesar de la tensa –y poco más– relación que han sostenido en los últimos meses, Chedraui agradeció innumerables veces a Armenta su apoyo al ayuntamiento que encabeza y Armenta correspondió y felicitó a Chedraui por el trabajo desempeñado en el último año.
Ambos se vieron sinceros –aunque ambos lleven kilómetros de recorrido en el don de la simulación–. Fue una especie de tregua –que será un suspiro– antes de la guerra total. Una guerra que este fin de semana tendrá una batalla importante con el registro masivo ante Morena de la boxeadora Gabriela Sánchez Saavedra como la carta del gobernador para la alcaldía capitalina, el elefante guinda en medio del patio principal de Palacio Municipal este jueves. Un elefante al cual, entre líneas, sí se refirió Chedraui, que aspira a la reelección, cuando al final de su discurso apuntó, sin excesos ni arrebatos dramáticos innecesarios: “Hemos avanzado, pero no hemos terminado (…) No venimos a administrar inercias ni a conformarnos con resultados parciales (…) Las transformaciones profundas no ocurren de un día para el otro, necesitan de una ruta, necesitan continuidad, necesitan coordinación y necesitan trabajo diario (…) El futuro nos espera, el futuro se trabaja (…) Lo que viene es bueno para Puebla capital, lo que viene es seguir trabajando”.
Sí, las dos palabras clave: continuidad y futuro. Futuro y continuidad, el epicentro del mensaje político del empresario de origen libanés que quiere tres años más como alcalde. Las cartas, entonces, están echadas. No hay misterios, aunque sí, seguramente, ases bajo la manga, que los jugadores irán sacando en los próximas días, las próximas semanas, los próximos meses, y que indudablemente determinarán el desenlace de esta historia de poder, esta guerra por el poder, con miras a 2027, pero sobre todo a 2030.