Blindada la fuerza de los Morales con Tony
Digan lo que digan, toda la familia Morales, junto con su líder, el ex gobernador Melquiades Morales Flores, tienen apostadas todas sus canicas, estructura y futuro político con Tony Gali, candidato de la alianza Sigamos Adelante, encabezada por el PAN.
La camiseta de los Morales, sí, es tricolor pero su corazón tiene tatuada la marca Tony Gali y muy clara la amistad con el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas (RMV).
Desde luego que los Morales le deben al PRI gran parte de su carrera política; sin embargo, los tiempos cambian, las estrategias en cualquier grupo de poder también, lo mismo que las aspiraciones personales las cuales te llevan siempre a un determinado camino, ya sea dentro o fuera de una organización.
Melquiades, evidentemente, siempre ha sido un político visionario, abierto, moderno, efectivo, leal y de trabajo.
No por nada ya fue gobernador, diputado local y federal, así como senador de la República por el PRI.
También ocupó casi todas las carteras en el PRI poblano, desde secretario hasta presidente del Comité Directivo Estatal, y eso no es nada fácil.
De los priistas connotados en Puebla, de los más sesudos, no hay duda que los Morales son algunos de los pocos que existen.
Hasta el momento han sabido jugar su juego en el PRI, dentro y fuera de él.
¿Qué se les podría reprochar a los Morales, a Melquiades y a Jesús, quienes han sido de los más activos en la política poblana?
¿Alguien podría reclamarles que le apostaron a RMV en el 2010?
Me parece que más que un reclamo se tendría que reconocer el mérito a los Morales porque si así fue entonces ganaron la elección.
Quien diga que los Morales no tienen estructura y no mueven masas se me hace que está equivocado.
Precisamente por eso Manlio Fabio Beltrones, dirigente del PRI nacional, aludió a Melquiades Morales durante su discurso en el evento de la candidata del PRI al a mini, Blanca Alcalá Ruiz.
Por eso indirectamente lo invitó a sumarse a la campaña Blanca.
Porque sabe perfectamente que si los Morales no operan con el PRI le pueden complicar las cosas el día de la elección.
Y es que los compadres, amigos, aliados y seguidores de Melquiades y su familia son muchos.
Dice mucho, además, que el ex gobernador tiene una conducta intachable que está probada en el PRI, pues en otros estados ha hecho ganar a su partido desde diputaciones locales, alcaldías y hasta gubernaturas.
Insisto, quien diga que los Morales, el arrastre de Fernando Morales y Jesús Morales, operadores de lujo de Tony Gali, no tienen estructura propia están equivocados.
En el PRI local y nacional preocupa de manera seria la posición que asuman y el juego que jueguen los Morales, quienes directamente se han pronunciado por Tony Gali, dejando a un lado la simulación en la que han incurrido otros priistas que sí traicionan y sirven a dos amos.
Los Morales son directos, no se andan con rodeos.
Dicen que les harían un gran favor a los Morales si es que la dirigencia nacional de su partido les encarga operar algun distrito a favor de Blanca Alcalá, ya que de esta forma engrosarían su margen de maniobra y lograrían un exitoso resultado en beneficio del proyecto por el que actualmente trabajan.
Y es que contrario al marinismo, el melquiadismo sí que tiene influencia en el interior del estado.
Menudo problema en el que están metidos los priistas, quienes no han logrado cuajar y sumar sus apoyos en uno solo.
Porque aunque lo nieguen aún continúan los protagonismos y berrinches en la campaña priista por querer ser el líder, la autoridad y el que personaje que tome las decisiones.
Bien lo han dicho algunos colegas de otros medios, en el PRI siguen los visos de una elección negociada en beneficio del candidato aliancista, Tony Gali.
Y es que hasta el momento el mejor de los eventos del tricolor se dio en Tepeaca, donde es amo y señor el coordinador de la campaña blanca, el diputado priista Alejandro Armenta Mier.
Armenta, hay que subrayarlo, se ha propuesto cumplir con su trabajo -se gane o se pierda- porque a él lo que le interesa es tener armas para disputar la candidatura a la gubernatura de seis años en el 2018, ese es su verdadero proyecto.
Lleva como aliado incondicional, al edil de Tepeaca, David Huerta Ruiz, quien anda en la tablita porque parece que juega dos manos, por una parte con Blanca y por otra con Tony Gali.
A los dos, dicen, ya les dijo que en él vean no a un enemigo sino a un aliado.
¿Y así juran que los Morales son unos traidores?
Por favor.
Bien dicen: la confianza mato al hombre.
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