Batalla campal
La desesperación, el nervio y el miedo de perder los comicios del próximo 7 de julio ya hicieron presas a los integrantes de las coaliciones que participan en el proceso electoral que se lleva a cabo en Puebla.
Prueba de ello es que la guerra sucia cada día que pasa gana más terreno en las campañas.
Ninguno de los dos grupos, coalición 5 de Mayo (PRI-Verde), ni Puebla Unida (PAN, PRD y Panal) han cesado en la guerra de lodo.
Los sótanos de los partidos políticos y las dos coaliciones están llenos de propaganda negra y de estrategias para tratar de derrocar a su contrincante a como dé lugar.
El objetivo no es otro que denostar, denigrar y acusar, con o sin sustento, la figura de cualquiera de los dos candidatos protagonistas de la elección actual, es decir, Enrique Agüera Ibáñez y José Antonio Gali Fayad.
En los “war rooms” de ambos se crean, se operan y se deciden las estrategias del día, las campañas negras de la semana y los temas con los que se intentan derrocar los avances del candidato enemigo.
Aunque lo nieguen mil veces, los dos bandos tienen sus departamentos de guerra sucia bien equipados e instalados. Los encabezan personajes profesionales y dedicados a las malas artes electorales.
Los que saben, aseguran que la mejor coordinación de ambos equipos de campaña gira precisamente en torno al tema de la guerra sucia, ni siquiera a la campaña blanca para ganar el voto.
El retiro de la propaganda es lo de menos, las redes sociales, los videos, la impresión de volantes, dípticos y trípticos en los que se hablan pestes, tanto de Gali, como de Agüera, son las armas más efectivas para los candidatos.
Es evidente que en Puebla se juega una elección de Estado por los dos lados.
Gali, hay que decirlo, cuenta con el apoyo irrestricto de la administración estatal, del gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, de su estructura y de los operadores que ganaron aquellos comicios históricos de 2010, cuando el actual mandatario poblano derrocó al priismo y lo sacó de Casa Puebla.
Mienten aquellos que niegan que Gali cuenta con todo el apoyo del gobierno del estado.
Sin embargo, Agüera, también se tiene que aceptar, tiene todo el respaldo del gobierno federal, del presidente del país, Enrique Peña Nieto, de la estructura federal y de los operadores que ganaron, también, el año pasado los comicios históricos de 2012, cuando el peñismo aplastó al panismo y lo sacó de Los Pinos.
Lo mismo, mienten aquellos que niegan que Agüera cuenta con todo el apoyo del gobierno federal.
Las campañas son una lucha de poder a poder, una guerra sin cuartel y una lucha por el orgullo, la dignidad y el poder mismo.
Ni Gali, ni el gobernador, Moreno Valle, se van a dejar; ni mucho menos, Agüera, ni el presidente, Peña Nieto, van a permitir una derrota.
Es una batalla campal que ganará el que mejor invierta.
Y como dijera el clásico, en la actual elección y en la guerra sucia, lo mejor está por venir…
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Posdatas
* Zavalistas al ataque (en el ISSSTE) II…
Las revelaciones hechas sobre el zavalismo en la delegación del ISSSTE y en otros espacios públicos, en Puebla, ya provocaron un sinfín de comentarios, mentadas de madre, buenos y malos deseos, tanto en redes sociales, como en el buzón de Posdata, y en otras direcciones electrónicas personales.
Así que a petición de los lectores de Posdata, la mayoría por supuesto, continuaremos deshojando la margarita sobre el tema que tanto preocupa a los simpatizantes del flamante diputado federal priista, Javier López Zavala.
Esta vez el espacio no lo permite.
Por cierto, dejó sus huellas el tan ofendido crítico de Posdata.
En twitter: @poncharelazo
