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Cuitlatlán

Ardelio Vargas y el líder del SME se alían para tomar el control de la alcaldía de Huauchinango

Miguel Márquez se desatendió del distrito que representa y únicamente se enfocó en Huauchinango, municipio que ha recorrido al derecho y al revés

Foto: Especial
Foto: Especial

Ardelio Vargas Fosado ha abandonado su terruño, que es Xicotepec de Juárez, y ahora está enfocado en intentar ganar el poder político en la región de Huauchinango, en donde aspira a obtener el control de las tres posiciones que están en juego: la alcaldía, la diputación local y la federal. Todo bajo las siglas de Morena y el PVEM.

Vargas Fosado, quien ejerce un férreo cacicazgo desde finales de los años 80, época en que fue alcalde de Xicotepec de Juárez, ha venido tejiendo una serie de alianzas para intentar convertirse en un factor decisivo de poder en el municipio de Huauchinango, pese al rechazo que hay de la militancia de la 4T hacia su pasado vinculado al PRI y al PAN, pero sobre todo a la represión de movimientos sociales.

Una de esas alianzas es la que ha venido construyendo con el diputado local Miguel Márquez Ríos, quien es parte de la dirigencia nacional del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y desde casi hace un año está prácticamente en campaña en Huauchinango, en donde buscar convertirse en el próximo candidato de Morena a presidente municipal.

Miguel Márquez se desatendió del distrito que representa y únicamente se enfocó en Huauchinango, municipio que ha recorrido al derecho y al revés, en donde se reúne desde hace varios meses con núcleos de vecinos, organizaciones sindicales y sociales, así como grupos políticos, para promocionarse y ya hablar como si fuera candidato a edil.

Se supondría que esa situación le tendría que haber dado amplias ventajas sobre sus rivales que buscan la candidatura de la 4T, lo cual no es así, algunas encuestas que se han levantado en esa demarcación arrojan resultados en los cuales el líder del SME no está en el primer lugar de la intención del voto.

Y es que la militancia de la 4T lo ve con desconfianza y miedo, sobre todo a partir de que, en julio de 2023, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador acusó a Vargas Fosado de haber sido parte del grupo de Genaro García Luna, el exsecretario de Seguridad Pública que está preso y sentenciado por narcotráfico en Estados Unidos.

Esa animadversión se acrecienta porque Márquez Ríos nunca construyó un liderazgo dentro de la 4T.

Sin contar que siempre ha cometido un error garrafal: se presenta como un personaje que desde la cúpula del Poder Ejecutivo estatal, supuestamente, ya le dieron el aval para ser el próximo abanderado a la alcaldía. Una situación le genera mucho rechazo porque la gente lo ve como una imposición.

Además, tiene otro factor en contra. que es la constante versión que se cuenta en redes sociales, que hasta la fecha no se sabe bien si es solo “una leyenda urbana” o es parte de la realidad que se quiere ocultar, en el sentido de que el SME y sus dirigentes estarían involucrados en el robo de energía eléctrica.

Lo que muchos llaman el “huachicol eléctrico”, que ha sido parte del funcionamiento de granjas de criptomonedas que se ha detectado en la Sierra Norte de Puebla.

Queda claro que el dirigente gremial de la Compañía Luz y Fuerza del Centro tiene muchas posibilidades de obtener la candidatura a alcalde como parte de los acuerdos cupulares que hay entre Morena y el SME. El problema mayor es que pueda ganar la elección constitucional.

Es ahí donde aparece Ardelio Vargas Fosado, quien estaría planteando una alianza con Márquez Ríos para vincular su posible campaña electoral, en caso de ser postulado, con grupos de electores que no son de la 4T y en el pasado eran parte de la militancia del PRI, del morenovallismo y del PVEM, entre otras fuerzas políticas.

Como parte del trabajo político-electoral que ha venido acumulando, luego de que en las contiendas de 2021 y 2024, Vargas Fosado buscó ganar la alcaldía de Huauchinango por medio de Juanita Mendoza Castillo, quien hace cinco años fue nominada por Compromiso por Puebla, que era un partido morenovallista, y hace dos años por el PVEM.

Es decir, Ardelio Vargas se propone hacer ganar a un candidato de Morena con votos de militantes anti-Morena.

No cabe duda que en algunas regiones del estado el universo de la 4T “está de cabeza”.

La apuesta de Ardelio Vargas de conquistar el poder político va “en paquete”.

Le está apostando a que su hija Guadalupe Vargas Vargas, quien tiene un largo historial como militante del PRI, sea la próxima candidata a diputada federal por el distrito de Huauchinango.

Para ello estaría buscando que Lupita Vargas sea postulada por el PVEM, pero en alianza con Morena, el PT y el Partido Nueva Alianza (Panal), la cual fue la fórmula utilizada en 2024, misma que le permitió convertirse en legisladora local de la 4T.

Hace 5 años, el expriista Rogelio López Angulo ganó la alcaldía de Huauchinango bajo las siglas del Panal. Hace dos años, la popularidad del edil estaba “en los suelos” y entonces apareció la intervención de Ardelio Vargas, para que en 2024 se pudiera reelegir al ser nominado de manera conjunta con Nueva Alianza y Morena.

Ahora se tiene el proyecto de que Rogelio López Angulo salte de la alcaldía a la diputación local, tal vez otra vez con la alianza Panal y Morena, pero sobre todo con “la bendición” de Ardelio Vargas Fosado.