Apoyos ”preciosos”
La carnicería electoral en Puebla, particularmente en lo que respecta a la carrera por el Senado de la República, está en su punto más peligroso, tal y como lo expuse en las ediciones pasadas de Posdata.
La guerra que protagonizan los cuatro candidatos al Senado, Blanca Alcalá Ruiz (PRI-Verde), Javier Lozano Alarcón (PAN), Manuel Bartlett Díaz (Movimiento Progresista) y Víctor Hugo Islas Hernández (Panal), previa al debate que sostendrán por iniciativa del CCE, está a la alza.
De algunos de los candidatos ya están saliendo sus trapitos al sol, sus mañas, sus triquiñuelas, su pasado y su verdadera personalidad.
Desde luego, las descalificaciones de otros han quedado en el aire y se han limitado a la difamación mediática. No se han mostrado pruebas documentadas de muchas de las acusaciones.
Manuel Bartlett, por ejemplo, quien según algunas encuestas nomás no levanta, es uno de los que se ha dedicado a denostar y a vapulear públicamente a sus enemigos electorales.
Ya arrasó con todos y pasó, incluso, a traer al gobernador del estado, Rafael Moreno Valle Rosas, quien sin deberla ni temerla salió a relucir en las declaraciones del ex priista y responsable del famoso fraude del ‘88 -hace 24 años-, cuando Carlos Salinas de Gortari se hizo presidente del país.
Por otra parte, Javier Lozano, el más entrón de los candidatos para el debate, se la ha pasado midiendo sus fuerzas con Bartlett y con Blanca Alcalá, particularmente.
Es uno de los candidatos más activos en campaña, en medios y en las redes sociales, en Twitter, particularmente, pero, también, es uno de los que más señala a sus detractores.
En tanto, Blanca Alcalá, está dedicada, más bien, a hacer campaña a ras de suelo, como diría el Peje en 2006, cuando odiaba a los medios de comunicación y hablaba de “la mafia en el poder”.
Mientras tanto, Víctor Hugo Islas, es el más agraviado por el tufo de corrupción que está dejando a su paso.
El aguerrido abanderado al Senado por el Panal, además de enfrentar problemas por una pensión alimenticia, ahora deberá responder por qué recibió apoyos económicos del gobierno marinista, al que tanto aborrece y detesta.
Para nadie es un secreto que Islas Hernández también se benefició de las bondades del gobierno pasado, del que ahora se pretende sacudir inútilmente.
Al ex priista, dicen, sí hay cómo comprobarle muchas cosas.
Un ejemplo de los “apoyos” que recibió por parte del gobierno marinista, se dio en 2008, cuando solicitó una partida especial de recursos públicos para sus gastos médicos.
De acuerdo con la solicitud de información INFOMEX 00088411, ejecutada por Ernesto Villanueva Villanueva al actual gobierno estatal, el hoy candidato del Panal al Senado recibió 24 mil pesos por parte de la Secretaría de Finanzas.
Los recursos fueron autorizados por el entonces subsecretario de Egresos, David Villa Issa, mejor conocido como “El Cuñadito”, para subsidiar sus “gastos médicos”, los cuales constaron, según versiones extraoficiales, del arreglo de su dentadura.
Hay que recordar, en ese sentido, que Víctor Hugo Islas, ha estado exigiendo que los recursos públicos sean utilizados para apoyar a los más necesitados, no así para gastos superfluos de campaña:
La pregunta: ¿Es Víctor Hugo Islas uno de esos necesitados?
En fin, el caso es que hoy el candidato del Panal luce una bellísima sonrisa gracias al “apoyo” del gobierno marinista y a las arcas del erario público.
El próximo debate, sin duda, servirá para lucir su “sonrisa Colgate”.
Por cierto, las dádivas que ofreció David Villa Issa a amigos y compadres ya están saliendo a relucir y no tienen fin.
Y es que, sin recato alguno, entregaba recursos a diestra y siniestra.
El famoso cuñadito se lucía y autorizaba apoyos económicos de hasta 200 mil pesos, tal y como lo demuestra el documento en poder de quien esto escribe.
En este caso ocurrido en 2010, Villa Issa, autorizó la entrega de 200 mil pesos a María Auxilio Méndez Mena, a quien se le otorgó un “apoyo económico para cubrir gastos por concepto de intervenciones quirúrgicas”.
Otra beneficiaria de las dádivas del ex funcionario marinista, fue Martha Patricia Barrios López, a quien el ex subsecretario de Egresos de Finanzas le liberó 315 mil pesos para que un grupo de antorchistas pudiera adoquinar su calle.
Por algo el cuñadito está en la mira del gobierno del estado.
Pero como dijera mi abuelita, Lupita: “Esa, hijo, es otra historia…”
Aquí el link con el documento que demuestra los apoyos recibidos
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