Amigo incómodo
Serenidad y paciencia recomendó el dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional, Pedro Joaquín Coldwell, al líder del tricolor en el estado, Fernando Morales Martínez, cuando este último quiso responder a las acusaciones sobre su entreguismo con el gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, con quien, en otros tiempos, fue serio rival.
Cuestionado por un reportero local sobre su opinión en torno al servilismo del dirigente priista estatal, el presidente del CEN, apapachó al hijo del ex gobernador, Melquiades Morales Flores, a quien le pidió tranquilidad y brindó protección, sin dejar que el ex líder cenopista respondiera.
La rabieta y berrinche de Morales Martínez fueron mayúsculos cuando se le consideró el incondicional del actual gobierno por no saber ser oposición y ponerse a los servicios de un mandatario al que él mismo, en otros tiempos, criticó y hasta orquestó campañas negras.
