¿Alguien quiere un toque?
El dictamen de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para permitirle a cuatro personas la siembra y consumo de marihuana da pie a la reflexión sobre el asunto, nada fácil y con muchas aristas.
¿Cuál es la dimensión pública que debe atender el consumo de drogas, en particular de la marihuana?
1. ¿Es un asunto de salud pública?
2. ¿Es un tema de derechos individuales de los ciudadanos de conducirse con responsabilidad en el consumo de sustancias?
3. ¿O es un tema de seguridad nacional?
4. ¿Un asunto político?
La aprobación de la Corte fue para el uso de forma lúdica de la droga, lo cual considera “la siembra, cosecha, posesión y consumo” de la droga.
Un hecho importantísimo es que la Corte se manifestó de manera independiente.
Me parece que es la primera vez en que se puede apreciar la división de Poderes con tanta claridad.
También es un hecho que la Suprema Corte de Justicia de la Nación no se preocupó por tomar en cuenta la postura del presidente de la República, Enrique Peña Nieto acerca del tema.
Por las posturas expresadas por el gobierno federal, queda claro que la visión sobre el tema es conservadora.
Y la SCJN no fue para nada conservadora.
La dimensión que consideró básicamente la Corte fue la jurídica. La de reconocer que los actos individuales son fundamentalmente derecho y responsabilidad de cada ciudadano.
Y ese es un paso fundamental.
Si así pensaran las instituciones, no habría programas asistenciales, porque en el extremo de la mejora social, cada ciudadano tendría oportunidades para salir adelante sin los obsequios de gobierno.
En tanto, la sentencia de la Corte no avala el consumo, ni la producción ni la comercialización. Pero es un paso sólido hacia el reconocimiento de las garantías individuales.
¿Qué viene ahora?
1. Que los congresos avalen ahora sí todos, las bodas entre personas del mismo sexo.
2. Que permitan el consumo de marihuana, ya sea con fines medicinales o lúdicos.
3. Que avancen en un sistema de salud sólido que permita intervenciones tales como el aborto, que permita reducir las muertes por la práctica ilegal que persiste.
Como verá, son temas que lindan entre la legalidad y la salud, pero todos, absolutamente los temas de debate álgido, pasan por la voluntad de las personas, por sus decisiones y la responsabilidad con la que deben tomarlas.
¿Acaso no estamos listos los mexicanos para entrarle a temas de tanta relevancia?
Muchas gracias.
Lo invito a seguirme en @erickbecerra1 y a leernos el lunes.
