Último minuto
Jueves, 24 de Septiembre de 2026
Puebla 16°C
Reto Diario | Noticias de Puebla
Ver Episodio Completo

Portada del Día

Cargando Portada...
Posdata

¿Agüera o Blanca?

Una nueva pugna priista podría darse entre el ex candidato a la presidencia municipal de Puebla, Enrique Agüera Ibáñez, y la senadora, Blanca Alcalá Ruiz, en aras de lograr la dirigencia estatal del PRI que dejará Pablo Fernández del Campo Espinosa.

La decisión dependerá única y exclusivamente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI, que encabeza César Camacho Quiroz, quien, se dice, ya tiene bien medidos los tiempos para relevar al actual dirigente de su partido, en Puebla.

La purga en el PRI, sin duda, es urgente y necesaria.

Sin embargo, la dirigencia nacional tiene la necesidad de limpiar sus filas y poner orden de una vez por todas, si es que quiere hacer de su partido un instituto político de verdadera oposición en Puebla y de competencia ante el grupo en el poder.

Y es que si en el PRI no cambian las cosas, todo seguirá igual.

Se irán los mismos y llegarán los mismos a dirigirlo, a sacar provecho, raja política, agua para sus molinos y una plataforma muy interesante de cara a los próximos comicios federales de 2015.

No parece haber mejores opciones que Enrique Agüera o Blanca Alcalá para dirigir el nuevo rumbo del PRI poblano.

En el caso del ex rector de la BUAP, éste tendría que cerrar filas en su equipo de trabajo y también depurarlo, limpiarlo y renovarlo para no caer en lo mismo que los priistas dinosaurios.

La simulación de muchos de sus integrantes, aseguran, también contribuyó a la derrota electoral de Agüera, quien deberá ser más humilde, sencillo y menos confiado con respecto a las personas que lo rodean.

Agüera, podría ser un buen dirigente priista, siempre y cuando, se convierta en un político negociador que privilegie los intereses del partido y anteponga los suyos por los de la militancia, no hay más.

En el nuevo PRI se requiere de mano dura, sí, pero de apertura e inclusión total.

El futuro del PRI, su existencia en Puebla, depende del nuevo dirigente que venga a sustituir a Pablo Fernández, quien, hay que subrayar, no ha visto la suya desde que fue diputado local en el sexenio marinista.

A Fernández del Campo el estigma de perdedor le pesa mucho y esto tampoco es bueno para el PRI. Difícilmente, hay que reconocerlo, se va a quitar esa marca.

Por otra parte, Blanca Alcalá, pareciera una muy buena opción para dirigir el rumbo de los priistas, pero los verdaderos, no los que juegan doble, quienes ya no creen ni en los zavalistas, ni en los dogeristas, ni en los melquiadistas, ni en los marinistas, ni en aquellos que han obtenido cargos públicos, dinero y fortuna a costa de su partido.

El PRI requiere de una dirigencia inteligente que muestre confianza, seguridad y seriedad en su proyecto político.

La senadora priista, por ser mujer puede llegar al PRI a darle otra cara.

Hay que reconocer que a Blanca Alcalá le ha ido muy bien en las elecciones que ha jugado, tiene acercamiento directo con la gente, experiencia probada como una política de hueso colorado y, principalmente, un capital político que bien pudiera tomar las riendas de su partido.

Tal vez el único defecto de la legisladora son sus aspiraciones al gobierno del estado, toda vez que esto le podría generar un grave conflicto con Enrique Dóger Guerrero, Javier López Zavala y otros dizque priistas que tienen sus miras puestas en 2018.

Además, hay que recordar que Blanca Alcalá también responde a los intereses de Jorge Estefan Chidiac, quien aunque está fuera de Puebla tiene sus aspiraciones y pudieran ser las mismas que su pupila.

Las cosas en el PRI poblano están calientitas y muy pronto sacarán chispas.

Lo cierto es que a personajes como Enrique Dóger, quien cree tener siempre toda la razón en cuanto a la vida interna del PRI, el CEN tricolor los debe poner en su lugar.

Hoy, dicen, seguro saldrá Dóger públicamente a iluminarnos con su sabiduría política para explicar por qué, según él, perdió el PRI los comicios del pasado 7 de julio.

Seguramente, el diputado federal, saldrá a decir que todos son unos tontos y que él es el papá de los priistas, que si no es él, no es nadie.

Insisto, los verdaderos priistas ya están hasta la coronilla de los zavalas, los dóger, los marines, los morales y todos aquellos que se han beneficiado, a manos llenas, de su partido.

En twitter: @poncharelazo