A cinco años del gobierno de RMV (altas y bajas)
A cinco años de gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas, el estado de Puebla -hay que reconocerlo- es otro.
Eso sí, con sus altas y sus bajas, con aciertos y desaciertos.
Ningún gobierno es perfecto, todos se equivocan pero todos, también, tienen sus cosas buenas.
El gobernar, sin duda, para cualquier político o servidor público un estado tan complejo e importante en el país como lo es Puebla no es para nada una tarea fácil.
Sin embargo, es muy fácil analizar el trabajo de gobierno realizado en la entidad sexenio tras sexenio y administración tras administración.
Una comparación muy sencilla, esa que regularmente realizan los ciudadanos común y corrientes, los de a pie, tiene que ver con las obras ejecutadas en cada municipio del estado, particularmente en el de la capital.
Los ciudadanos critican o alaban lo que está a la vista, lo que se ve y es palpable; la dotación de servicios públicos y la entrega directa de apoyos sociales, particularmente.
La capital poblana, por ejemplo, ha cambiado en su totalidad: hoy existe más orden, más limpieza y pulcritud en sus diferentes espacios viales, comerciales, sociales y hasta políticos; hay una imagen urbana organizada, acorde a las necesidades de los ciudadanos.
Puebla ahora sí parece, por fin, un Pueblo Mágico.
No hay que menospreciar la construcción de puentes, la pavimentación con concreto hidráulico de las principales vialidades, la mejora en el transporte público, la creación de nuevos atractivos turísticos chicos, medianos o grandes erigidos por la actual administración estatal.
Allí está la Estrella de Puebla, el Teleférico, el rescate del Puente de Bubas, la zona histórica de Los Fuertes, rehabilitada y mejorada en su totalidad, el Parque Lineal, el Paseo del Río Atoyac, el Parque de la Niñez, el Museo de la Evolución, el Auditorio Metropolitano, el Museo Internacional del Barroco, entre algunos otros lugares que fueron olvidados por anteriores administraciones.
El servicio de transporte de RUTA incluso contribuyó a mejorar la imagen urbana de la ciudad.
Dígase lo que se diga, insisto, Puebla es otra desde la llegada del morenovallismo al gobierno.
Eso sí, la actual administración, para ser justos, también tiene acciones muy cuestionables que si hubiesen sido calculadas a tiempo seguro que no se hubiesen ejecutado.
Allí está el tema de la Fotomulta, el nuevo esquema de verificación vehicular, los despidos de cientos de burócratas del estado, la inseguridad que aún no cesa del todo en Puebla -igual que en otros estados porque es un mal general-, la detención de algunos activistas sociales, entre otros.
En el gobierno de Rafael Moreno Valle hay, desde luego, cosas muy criticables y tal vez hasta reprobables por las formas para ejecutar la ley; sin embargo, me parece que en los últimos cinco años Puebla ha cambiado para bien.
Hoy, ya no existen los constantes y permanentes muertos provocados por el transporte público; si bien se siguen dando algunos embotellamientos en las principales arterias viales de la ciudad pero es porque Puebla sigue creciendo en número de habitantes.
Los poblanos vivimos en un estado que permanece recibiendo a vecinos de otras entidades que deciden cambiar su residencia por distintos factores: por seguridad, por comodidad, por gozar de una mejor educación, por ambicionar a tener un mejor nivel de vida y por muchas otras causas.
El talón de Aquiles del gobierno de Puebla, y de cualquier otro estado en estos tiempos, puede que sea la inseguridad.
Empero, nadie tiene la fórmula para poder erradicar de tajo y al cien por ciento ese grave fenómeno social.
El propio gobierno de la República del presidente Enrique Peña Nieto (EPN) no ha logrado contrarrestar con contundencia éste mal.
La reaprehensión de “El chapo”, Joaquín Guzmán Loera, era una responsabilidad y obligación más que un nuevo acierto para la federación.
Falta mucho todavía que hacer en materia de narcotráfico a nivel nacional.
Hay muchos pendientes -en Puebla y el resto del país- relacionados con el tema de la seguridad, allí está Guerrero, Michoacán, Veracruz, Sinaloa, etc.
En Puebla, para no salirse del tema central de esta columna, las cosas se han hecho bien en general.
No entiendo por qué ahora los priistas critican las obras hechas por el morenovallismo que no hicieron administraciones anteriores y que eran su responsabilidad.
Es un tema para debatir, sin duda.
Yo preguntaría, simplemente: ¿por qué gobiernos anteriores no rescataron y cambiaron la imagen de la zona histórica de Los Fuertes de Loreto y Guadalupe, si era lo que más cercano tenían?
¿Por qué nunca mejoraron las vialidades y ordenaron el transporte público?
¿Por qué abandonaron por completo y nunca aprovecharon para bien los márgenes del Río Atoyac?
¿Por qué dejaron morir la imagen de la ciudad y de la entidad?
Que conste que son preguntas.
Sin el afán de defender a nadie, ni enjuiciar y condenar tampoco, hay que hacer un análisis y diagnóstico frío y profundo del trabajo del actual gobierno en comparación con otros. En función de cómo ha crecido la ciudad y todas sus necesidades.
Antes, estoy de acuerdo, había menos dinero público en los gobiernos pero también había menos ganas de pensar cómo mejorar el estado y de cómo beneficiar más a sus ciudadanos.
Ya hoy daremos cuenta del quinto informe de gobierno de gobierno de Rafael Moreno Valle.
Ya hoy, también, podremos observar y escuchar los logros y pendientes de su administración para poder calificarlos y evaluarlos.
Por cierto, este año es prácticamente el de la despedida.
Así que ni modo, que vayan haciendo sus maletas.
En Twitter: @poncharelazo
