El Diputado que Comía Plátanos y que Desconocía las Leyes
La Quinta Columna por Mario Alberto Mejía
El diputado federal Alejandro Armenta Mier, coordinador de campaña de Blanca Alcalá Ruiz, no tiene remedio.
Primero me incluyó en una denuncia de extorsión o de tentativa de extorsión sin tener elementos.
Luego argumentó, ante la prensa poblana, que me denunciaba junto a Arturo Rueda, director del periódico Cambio- para defender su buen nombre y cuidarlo de difamaciones y calumnias.
Más tarde armó una trama delirante en su imaginación, en la que me ponía como una pieza más de una trama de extorsión -o de tentativa de la misma.
Luego de que durante el fin de semana me echó encima a su analfabeta caballería, este lunes acudió a dos noticieros de radio en aras de despejar algunas dudas sobre su denuncia.
¿Resultado? El diputado optó por exonerarme y centrar sus baterías en contra de Rueda.
Lo que me llama la atención es la manera en que lo hizo.
Vea el hipócrita lector: Tras involucrarme en un ejercicio de extorsión -o de tentativa de extorsión-, ahora resulta que tengo que deslindarme -¿de qué o de quién?- y ofrecer ante las autoridades judiciales ¡el nombre de mi fuente! Antes de mostrarles textualmente lo que dijo, les aclaro que el señor tiene una maestría en Administración, ha sido presidente municipal, diputado local, diputado federal, funcionario público en tiempos marinistas y funcionario público en tiempos de Enrique Peña Nieto.
No es un improvisado.
Es, lo que se dice, un profesional de la política.
Es, faltaba más, un diputado federal que tendría que conocer medianamente la ley.
Por sus palabras queda en claro lo que sospeché desde que inició esta comedia de confusiones: no la conoce.
Si el hipócrita lector estuviera en su lugar no sería gravoso.
Pero que quien está obligado a conocerla la desconozca resulta infame, turbio, desolador.
Paso a presentar primero lo que le declaró a Rodolfo Rivera Pacheco en Status Radio: -Oye, pero también denuncias a Mario Alberto Mejía -le recordó el periodista luego de que el coordinador de Alcalá sólo insistiera en el tema de Rueda.
-Sí, porque hay una correlación. Él se tendrá que deslindar o tendrá que afirmar. Él tendrá que presentar su fuente. Si no la presenta, entonces tendrá que asumir su responsabilidad. Porque yo sí voy a presentar el documento que el señor Arturo Rueda me exhibe en los términos del mensaje que tuvimos el día sábado por la noche a las ocho de la noche.
Cierro la cita.
Paso a analizarla.
El coordinador de Blanca Alcalá dice que me denunció porque "hay una correlación".
Nunca deja en claro de que "correlación" habla.
Algo había sugerido en la entrevista que Nacho Juárez, subdirector de 24 Horas Puebla, le hizo la semana pasada: "Me queda claro que el señor Arturo Rueda seguramente lo hizo llegar (el manojo de correos electrónicos) a otra persona, o sea a ustedes, pues. Eso es más que evidente. Tú y yo lo sabemos. Cuando un medio no lo puede publicar se lo pasa a su amigo para que él sí lo haga. Entonces como él no pudo publicarlo porque sabe que es evidente que es falso y le demostré que es falso el día domingo, pues se lo pasa a otro amigo de los medios de comunicación para que él vuelva a hacer el mismo proceso".
Cierro la cita.
Ésa es la "correlación" de la que habla.
En otras palabras: la supuesta amistad que yo tengo con Rueda bastó para que él armará una trama delirante en su imaginación.
Sigamos.
Armenta dice que "Él (o sea yo) se tendrá que deslindar o tendrá que afirmar. Él tendrá que presentar su fuente. Si no la presenta, entonces tendrá que asumir su responsabilidad".
No entiendo.
¿De quién me tendré que deslindar? ¿Qué tendré que afirmar? Quien me tendría que deslindar es Armenta.
En la práctica ya lo empezó a hacer con sus declaraciones radiofónicas al inculpar únicamente a Rueda.
Pero aquí viene la cereza del pastel.
El diputado federal, el exfuncionario federal y estatal, el coordinador de campaña de Blanca Alcalá dice que tengo que presentar mi fuente ante las autoridades judiciales.
"Si no la presenta -amenaza- tendrá que asumir su responsabilidad".
Armenta ignora que en este país existen reformas al artículo 243 Bis del Código Federal de Procedimientos Penales y a la fracción 29 del artículo 225 del Código Penal Federal en las que se "tipifican como delito el que un Agente del Ministerio Público o cualquier servidor público obligue a los periodistas y demás beneficiados con esta reforma a revelar su fuente de información".
En efecto, diputado Armenta: existe algo que se llama derecho a guardar el anonimato de la fuente de información.
Ninguna autoridad puede socavar ese derecho.
Había decidido ya no tocar el tema, pero la ignorancia supina de quien dice representarnos en San Lázaro me ha obligado de nuevo a subir a la palestra.
El lector sea generoso.
