¿Adónde llevarán a Baltazarina, el cocodrilo de la laguna de San Baltazar en Puebla?
El ejemplar será trasladado a otro estado de la república para recibir rehabilitación y evaluar si puede regresar a su hábitat natural; no se quedará en Africam Safari
Foto: Especial
El cocodrilo que habitaba en la laguna de San Baltazar, en la ciudad de Puebla, será trasladado a Chiapas, donde especialistas evaluarán su rehabilitación y las posibilidades de reintegrarlo a su hábitat natural. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) entregó el ejemplar a una asociación especializada en el rescate y manejo de fauna silvestre, luego de capturarlo tras casi 11 meses de reportes sobre su presencia en este cuerpo de agua.
La decisión descarta, por ahora, su permanencia en Puebla, incluido Africam Safari, cuyo nombre surgió en versiones difundidas en redes sociales sobre el posible destino del reptil.
De acuerdo con la Profepa, el cocodrilo quedó bajo resguardo de Conservación, Manejo y Aprovechamiento Sustentable de Flora y Fauna Silvestre A. C. (Comaffas), organización con sede en Chiapas que trabaja en el rescate, la rehabilitación y la conservación de especies silvestres.
El traslado permitirá que especialistas determinen las condiciones necesarias para su manejo y si es viable devolverlo a un entorno natural adecuado para su especie. La autoridad ambiental no ha confirmado que el ejemplar será liberado, pues esa posibilidad dependerá de la evaluación correspondiente.
Baltazarina: la hembra de cocodrilo que será llevada a Chiapas
El ejemplar, conocido inicialmente como “Fugaz” y posteriormente llamado “Baltazarina”, resultó ser una hembra de aproximadamente cuatro años, según la revisión realizada después de su captura.
La Profepa informó que mide 95 centímetros de longitud, pesa 2.920 kilogramos y presenta buenas condiciones físicas y de salud.
Se trata de un cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii), especie que habita de manera natural en regiones del sureste mexicano, principalmente en zonas de la vertiente del golfo de México y la península de Yucatán.
La laguna de San Baltazar no forma parte de su distribución natural, por lo que su permanencia en ese sitio no se consideró una solución adecuada a largo plazo. Aunque el ejemplar logró sobrevivir en el lugar, los especialistas deberán determinar qué condiciones necesita para continuar su desarrollo.
La presencia del reptil también generó inquietud entre visitantes de la laguna. Sin embargo, el biólogo Gerónimo Domínguez Lazo, presidente de Comaffas y director del Centro de Rescate y Rehabilitación de Fauna Silvestre Mundo Cocodrilo, señaló que, por su tamaño, no correspondía a un ejemplar de dimensiones consideradas peligrosas para las personas.
Así capturaron al cocodrilo de la laguna de San Baltazar
La captura se concretó la noche del pasado domingo, alrededor de las 20:47 horas, tras varios intentos realizados desde que se reportó la presencia del animal.
El operativo fue coordinado por la Profepa con la participación de especialistas de Mundo Cocodrilo, así como de personal y expertos de distintas instituciones que colaboraron en las labores de búsqueda y contención.
Según los reportes, los equipos efectuaron recorridos nocturnos y monitoreos durante el día para localizar al reptil, que se había vuelto más esquivo después de los intentos previos por capturarlo. Finalmente, lograron asegurarlo mediante maniobras desde el agua y tierra.
El seguimiento comenzó a partir de un reporte de la dirección del Parque Urbano de la Laguna de San Baltazar y de una denuncia presentada por el Patronato Puebla Verde A. C.
En los trabajos anteriores también participaron especialistas vinculados con la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), el Instituto de Fauna Silvestre del Gobierno de Tlaxcala, la clínica veterinaria Picos y Plumas, y otras unidades dedicadas al manejo y conservación de fauna silvestre. La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) colaboró con equipo especializado.
¿Por qué no se quedará en Puebla?
Aunque en redes sociales algunas personas han expresado que el cocodrilo debería permanecer en Puebla por haberse convertido en un animal conocido entre quienes visitaban la laguna, su destino se determinará con criterios de manejo y conservación de fauna silvestre.
El cocodrilo de pantano requiere condiciones ambientales apropiadas para su especie. Por ello, su traslado a Chiapas permitirá que especialistas lo mantengan bajo cuidado y valoren si puede ser reintegrado a un hábitat adecuado.
Hasta el momento, la Profepa no ha informado de una fecha específica para su liberación ni ha confirmado que esta vaya a ocurrir. La posibilidad dependerá de su rehabilitación y de la valoración técnica.
Tampoco se ha confirmado quién llevó al ejemplar a la laguna de San Baltazar ni en qué circunstancias llegó al lugar. Una de las hipótesis planteadas por especialistas es que pudo haber sido mantenido como mascota y después abandonado, pero no se ha establecido oficialmente su procedencia.
El caso vuelve a poner sobre la mesa los riesgos de adquirir animales silvestres como mascotas y liberarlos posteriormente en espacios públicos. Aunque un ejemplar consiga sobrevivir, esto no significa que se encuentre en el entorno adecuado ni que su presencia sea inocua para otras especies o para el ecosistema.
La recomendación de los especialistas es no adquirir fauna silvestre sin contar con las condiciones y autorizaciones necesarias y, sobre todo, no liberarla en lagunas, ríos u otros cuerpos de agua. La atención de estos animales debe quedar en manos de personal capacitado y de las autoridades ambientales.
