Niñas y adolescentes, las principales víctimas de violencia digital
El 53.3 de las personas que han padecido violencia digital en México son mujeres
Participantes del panel titulado "Mis nudes, mis datos", organizado por la Secretaría para la Igualdad Sustantiva de género y la Coordinación de Transparencia, revelaron que el grupo poblacional que sufre más violencia digital en el país es el conformado por niñas y adolescentes.
Ello con base en datos publicados en 2019 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Al respecto, la presidenta del patronato del Sistema Municipal DIF, Liliana Ortiz Pérez, señaló que la pandemia del nuevo coronavirus obligó a los infantes a estar más tiempo frente a una computadora.
"Sus clases presenciales se volvieron virtuales y la vida social que tenían fuera de casa la tuvieron o la tienen aún por medios digitales", apuntó.
Refirió que, desde muy corta edad, los niños, niñas y adolescentes ya tienen redes sociales y con ello introducen un riesgo a su casa, porque exponen sus datos personales de manera pública.
"Es momento de hablar de este riesgo", dijo.
Por su parte, Óscar Salomón Castelán Muñoz, docente de la Escuela Libre de Derecho, comunicó que de 74 millones de usuarios de Internet que tiene el país, alrededor de 17.7 millones ha padecido violencia sexual digital, definida como la máxima expresión de la violencia en plataformas digitales.
Subrayó que el 53.3 por ciento de la última cifra mencionada corresponde a mujeres, lo que equivale a más de 9 millones de afectadas.
Explicó que las principales formas de violencia digital son las siguientes: insinuaciones o propuestas sexuales; contactos con identidades falsas; mensajes ofensivos; envío y recepción de contenido sexual no deseado; y provocación para reaccionar de una forma negativa.
En otro orden de ideas, apuntó que 29 de las 32 entidades federativas del país ya tipificaron en sus códigos penales el delito de acoso digital.
Acerca de qué son las nudes desde el punto de vista jurídico, indicó que se trata de datos personales sensibles, los cuales no pueden divulgarse o almacenarse sin autorización de la víctima.
En caso contrario, constituye un delito que, para que proceda, debe ser denunciado, salvo el caso de niñas, niños y adolescentes.
