Un milagro separa a Juan de Palafox de la santidad
Hoy que se conmemoran 380 años de la llegada del beato a Puebla y con su legado aún tangible, ¿qué ha pasado con su causa?
Julieta Cerezo / Esther Sánchez
Un 22 de julio pero de 1640 llegó a Puebla el hoy beato Juan de Palafox y Mendoza, este personaje marcó un antes y un después en la Nueva España, especialmente para nuestra ciudad. Su legado es tangible en los muros de la Catedral Angelopolitana y en la mismísima Biblioteca Palafoxiana, hoy Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
Sus aportaciones teóricas continúan cautivando la mente de historiadores y su nombre es referente en Puebla, sin embargo, desde 2011 poco se sabe – entre los creyentes – del estado de su causa pues a la beatificación la santificación, un proceso no menos complicado y en el que se debe comprobar que el personaje en cuestión realizó un milagro.
Al respecto, el historiador Juan Pablo Salazar Andreu, así como el sacerdote José Luis Reyeros Pérez, coincidieron en entrevistas por separado, que la causa de Palafox continúa vigente y que no existe un plazo en el que pudiera ocurrir esa intercesión divina. Salazar Andreu enfatizó que ni siquiera tendría que ocurrir en Puebla pues “los milagros no conocen de geografía”.
La relevancia de este tema se aviva con el aniversario 380 de la llegada a Puebla de Palafox y porque apenas este pasado 24 de junio se cumplieron 9 años de que sus reliquias fueron recibidas en la ciudad. Y es que en esa fecha pero del 2011, la Puebla moderna e inmersa ya en las dinámicas del siglo XXI, se transformó en una ciudad virreinal que dio la bienvenida a su beato con una procesión que colapsó el Centro Histórico y cuyo propósito era dejar las reliquias para su veneración en la Catedral de Puebla.
No hay claridad sobre el estado de las reliquias: Salazar
En entrevista con RETO Diario, Juan Pablo Salazar Andreu, quien fungió como Vicepostulador de la Causa del Beato Juan de Palafox y Mendoza, explicó que luego de la llegada de las reliquias y con el paso de los años, aunque no han sido tantos, no se tiene claridad sobre el reposo de las mismas, pues debían ser instaladas en una capilla de adoración.
Es más, ni siquiera se tiene la certeza de que las reliquias continúen dentro de la urna exhibida en el altar mayor de la Catedral y a donde llegaron desde junio de 2011. “No hay transparencia sobre dónde están los restos… debían tener una urna en la Capilla de las Reliquias pero no sabemos dónde estén, no hay un letrero, nadie sabe nada”, explicó.
Y es que el historiador hizo hincapié en la importancia del arribo de estas reliquias pues el 24 de junio de 2011, los ojos de España estuvieron en Puebla, pues es importante recordar que si bien el corazón de Juan de Palafox estaba en nuestra ciudad, él nació y murió en el país ibérico, es más, otra parte de sus restos descansan en el Burgo de Osma Soria donde también ejerció el obispado.
Su causa sigue igualmente viva en España como en México; en nuestro país, dijo Juan Pablo Salazar, la causa está latente entre los grupos de seguidores – creyentes católicos – que se cuentan por cientos tanto en Puebla como en otras urbes, la Ciudad de México es tal vez la que arroja un mayor número de fieles de esta causa.
Mientras que en España, específicamente en el Burgo de Osma su legado se mantiene. Incluso, un restaurante lleva por nombre Virrey Palafox y es una referencia gastronómica de ese lugar.
La causa sigue: Arquidiócesis
El camino de Juan de Palafox y Mendoza a los altares no ha sido fácil, sin embargo, quienes han creído en su causa aseguran que está a un paso de ser Santo, pues sólo basta de un milagro para que pueda ser elevado; a raíz de la visita de sus reliquias en 2011 a la entidad poblana es que adquirió más devotos pues se propagó aún más su obra y vida.
En entrevista el sacerdote José Luis Reyeros, quien fuera en ese entonces organizador de la visita de las reliquias en Puebla, destacó que el Noveno Obispo de la Diócesis de Puebla fue un promotor de las virtudes heroicas que marca la iglesia.
Consideró que a pesar de que se llevaron muchos años para promover su causa, se comprobó que fue un hombre sabio, prudente, inteligente, incansable en la pastoral, y sobre todo en la defensa de derechos de los indígenas.
Entre sus grandes aportaciones a la Diócesis poblana destacó: la culminación de la Catedral, la Fundación del Seminario Palafoxiano, así como la donación de toda su biblioteca personal, que es lo que hoy se conoce como la Biblioteca Palafoxiana; además de la construcción de hospitales y parroquias.
Agregó que cuando las reliquias visitaron la entidad poblana, se recorrieron las parroquias que él mismo Palafox visitó, como: Tepeaca, Acatlán, Huejotzingo, Cholula, San José Chiapas, Acatzingo, Atlixco, Tepeaca, San Martín Texmelucan, entre otras.
La gente de los lugares lo recibían con agrado, pues es de mencionar que se trató de la visita de Reliquias de Primer Grado, calificadas así por ser parte de su cuerpo.
Después de la Beatificación que se realizó en la Catedral de Osma España, el hoy Papa Emérito Benedicto XVI pidió a los Cardenales y Arzobispos mostrar al mundo las reliquias de aquellos hombres y mujeres que fueron modelo a seguir.
Por ello el arzobispo, Víctor Sánchez Espinosa, pidió promover más la vida y obra de Palafox y a partir de ahí se empieza a dar a conocer con mayor fuerza en la Arquidiócesis, la obra de Juan de Palafox y Mendoza, así como el camino recorrido rumbo a su santificación.
"Palafox no te vayas, Palafox no nos dejes, Palafox regresa pronto pero como Santo" es la frase que se hizo célebre en esa época, donde los feligreses incrementaron la fe en él.
Como precisión, ahora sólo se está en espera de un milagro para denominarlo Santo Universal, pues tanto Puebla como Osma, España, lo pueden considerar Santo local, sin embargo, es necesario se inscriba en la lista de Santos de la Iglesia Católica.
Es de remarcar que el milagro es la intercesión de esa persona ante Dios, no significa que él lo haga; él fue declarado patrono de aquellos que sufren calumnias y persecuciones.
