Un día en el transporte público: todo un desafío
Quienes usan el servicio se siguen encontrando con deficiencias, como en la Ruta Azteca,donde apenas hace unos días, la unidad 153 circulaba con una ventana rota.
Por: Marina Zepeda
La mejora al transporte público es engañosa, pues aunque algunos concesionarios ya están colocando cámaras, quienes usan el servicio se siguen encontrando con deficiencias, como en la Ruta Azteca, donde apenas hace unos días, la unidad 153 circulaba con una ventana rota.
DÍA A DÍA
Trabajas en La Vista y vives en Bosques de San Sebastián. Entras a las 8:00 y debes salir 6:30 de la mañana, de casa, para llegar a tiempo.
Te subes y todo va bien en los primeros 20 minutos, pero el conductor empieza a "echar carreritas" con otros choferes de la misma ruta. Ya no sabes a qué santo encomendarte para que no choque, no te lastimes o no te descuenten en el trabajo.
Vas de pie y el transporte está lleno. Cada vez se satura más y los usuarios ironizan hacia el conductor: "¿quiere que nos subamos al segundo piso?
Termina el suplicio y llegas sudando al trabajo por el calor humano que generó el transporte público.
De regreso a casa, la situación es aún peor, porque vas con miedo al tomar el autobús -por los excesivos robos- y sabes que pasa lleno en donde lo abordas. Con todo y eso,te subes a la misma ruta.
La unidad que abordas lleva música a alto volumen. Un "perreo" en pleno lunes, que te aturde después de un día cansado en el empleo. Lleva más luces que un antro y los amigos del chofer van fumando y sentados hasta adelante.
Es invierno todavía y el autobús lleva una ventana rota, por lo que el aire se cuela por el plástico negro que ha colocado el chofer.
Te toca aguantar todas las adversidades del trayecto. No atracan la unidad, pero ya solo esperas que eso pase algún día de la semana.
En teoría, con las revistas que hace el gobierno estatal, esto irá reduciendo. Mientras tanto, la población debe esperar.

