Comicios electorales, privilegiada ocasión para comprometerse en la reconstrucción de la patria
Los obispos de México que integran la Conferencia del Episcopado Mexicano coincidieron en que los próximos comicios electorales son una privilegiada ocasión para comprometerse en la reconstrucción de nuestra patria, por lo que llamaron a hacer "el bien posible".
Durante la CIV Asamblea enviaron un mensaje de paz y esperanza a los fieles católicos de todo el país y aprovecharon para hacer el exhorto a la sociedad en general para reconstruir la nación, pues se ha visto afectada por diversos sucesos ocurridos en el último semestre del año.
En relación a los próximos comicios señalaron que se requiere impulsar todo lo que aporte al bien común, a la paz, a la seguridad, a la certidumbre, a la justicia, al respeto de los derechos humanos y a la solidaridad real con los más pobres y excluidos.
Por ello llamaron a razonar cada una de las acciones en materia electoral, pues remarcan que "nuestra patria requiere la responsable participación de cada uno".
En el comunicado también señalan que el país requiere de apoyo para seguir adelante, luego de los sismos y huracanes que afectaron diversas entidades, no obstante, también remarcaron la ayuda y generosidad que ha tenido la población, sobre todo los jóvenes, pues son el sector que se ha visto más comprometido desde el primer momento de la catástrofe.
"En esta obra de reconstrucción, el Espíritu del Señor nos impulsa a través de la jornada mundial de los pobres, que vivimos hoy domingo, a hacer de la misericordia nuestro estilo de vida. Además, el Año de la Juventud que hemos establecido en nuestra patria, como preparación al Sínodo de los Obispos en el 2018, nos compromete a impulsar a nuestros jóvenes a ser protagonistas de la Nueva Evangelización a compartir la fe que han recibido y discernir su vocación en el seguimiento de Jesús", remarca.
Finalmente pusieron en manos del Señor y la Virgen María de Guadalupe, el Proyecto Global de Pastoral 2031-2033 que elaboran, a fin de que propicie la conversión pastoral de todos los agentes, particularmente de los obispos para que continúen con la profesión de fe y orientando a la comunidad católica.
