Miles de ciudadanos salieron a las calles de Puebla capital a manifestar pacíficamente su malestar por el encarecimiento del precio de los combustibles y exigir la destitución del presidente de México, Enrique Peña Nieto.
La mañana del sábado los poblanos comenzaron a concentrase en el Paseo Bravo para organizarse y marchar sobre la avenida Reforma desde el reloj de "El Gallito" hacia el Zócalo de Puebla.
El nutrido contingente avanzó con paso firme lanzando consignas como "Fuera Peña" para demandar al gobierno federal que reconsidere su política fiscal y revierta la Reforma Energética aprobada.
La pasividad de algunos ciudadanos ante el paso de las manifestantes provocó que estos elevarán la voz para convocarlos a la participación diciéndoles "el pueblo consiente se suma al contingente".
El miedo provocado por los saqueos realizados en tiendas de cadena, bajo el argumento de la molestia social por el gasolinazo, generó que algunos comercios bajaran sus cortinas y otros permanecieran abiertos.
En su caminar los participantes de esta movilización reiteraron, una y otra vez, que la manifestación era pacífica para reclamar precios justos en los combustibles y no para afectar a los ciudadanos.
A su llegada al zócalo de la capital, los miles de manifestantes comenzaron a interpretar el Himno Nacional para después continuar lanzando consignas en contra de los tres niveles de gobierno.
El resguardo del Palacio Municipal por parte de elementos de la policía generó la molestia de algunas personas que reclamaron a los uniformados su presencia y les demandaron dejar de servir al poder y sumarse a la protesta ciudadana.
Por varios minutos, las consignas se centraron en contra de los diputados federales de los diferentes partidos políticos que aprobaron la Reforma Energética e incluso algunos manifestantes exhibieron los rostros de los legisladores.
Desde un templete improvisado en medio de las miles de personas que se encontraban en el zócalo capitalino tomaron la palabra diferentes ciudadanos, quienes alzaron la voz en representación de todos los participantes.
Estos reclamos versaron en la eliminación del Impuesto Especial sobre Productos y Servicio (IEPS), la renuncia Peña Nieto y su gabinete, la reducción del precios de los energéticos y el agua así como el respeto a derechos humanos.Miles de ciudadanos salieron a las calles de Puebla capital a manifestar pacíficamente su malestar por el encarecimiento del precio de los combustibles y exigir la destitución del presidente de México, Enrique Peña Nieto.
La mañana del sábado los poblanos comenzaron a concentrase en el Paseo Bravo para organizarse y marchar sobre la avenida Reforma desde el reloj de "El Gallito" hacia el Zócalo de Puebla.
El nutrido contingente avanzó con paso firme lanzando consignas como "Fuera Peña" para demandar al gobierno federal que reconsidere su política fiscal y revierta la Reforma Energética aprobada.
La pasividad de algunos ciudadanos ante el paso de las manifestantes provocó que estos elevarán la voz para convocarlos a la participación diciéndoles "el pueblo consiente se suma al contingente".
El miedo provocado por los saqueos realizados en tiendas de cadena, bajo el argumento de la molestia social por el gasolinazo, generó que algunos comercios bajaran sus cortinas y otros permanecieran abiertos.
En su caminar los participantes de esta movilización reiteraron, una y otra vez, que la manifestación era pacífica para reclamar precios justos en los combustibles y no para afectar a los ciudadanos.
A su llegada al zócalo de la capital, los miles de manifestantes comenzaron a interpretar el Himno Nacional para después continuar lanzando consignas en contra de los tres niveles de gobierno.
El resguardo del Palacio Municipal por parte de elementos de la policía generó la molestia de algunas personas que reclamaron a los uniformados su presencia y les demandaron dejar de servir al poder y sumarse a la protesta ciudadana.
Por varios minutos, las consignas se centraron en contra de los diputados federales de los diferentes partidos políticos que aprobaron la Reforma Energética e incluso algunos manifestantes exhibieron los rostros de los legisladores.
Desde un templete improvisado en medio de las miles de personas que se encontraban en el zócalo capitalino tomaron la palabra diferentes ciudadanos, quienes alzaron la voz en representación de todos los participantes.
Estos reclamos versaron en la eliminación del Impuesto Especial sobre Productos y Servicio (IEPS), la renuncia Peña Nieto y su gabinete, la reducción del precios de los energéticos y el agua así como el respeto a derechos humanos.
Miles de ciudadanos salieron a las calles de Puebla capital a manifestar pacíficamente su malestar por el encarecimiento del precio de los combustibles y exigir la destitución del presidente de México, Enrique Peña Nieto.
La mañana del sábado los poblanos comenzaron a concentrase en el Paseo Bravo para organizarse y marchar sobre la avenida Reforma, desde el reloj de "El Gallito", en el Paseo Bravo, hacia el Zócalo de Puebla.
El nutrido contingente avanzó con paso firme lanzando consignas como "Fuera Peña" para demandar al gobierno federal que reconsidere su política fiscal y revierta la Reforma Energética aprobada.
La pasividad de algunos ciudadanos ante el paso de las manifestantes provocó que estos elevarán la voz para convocarlos a la participación diciéndoles "el pueblo consiente se suma al contingente".
El miedo provocado por los saqueos realizados en tiendas de cadena, bajo el argumento de la molestia social por el gasolinazo, generó que algunos comercios bajaran sus cortinas.
En su caminar los participantes de esta movilización reiteraron, una y otra vez, que la manifestación era pacífica para reclamar precios justos en los combustibles y no para afectar a los ciudadanos.
A su llegada al zócalo de la capital, los miles de manifestantes comenzaron a interpretar el Himno Nacional para después continuar lanzando consignas en contra de los tres niveles de gobierno.
El resguardo del Palacio Municipal por parte de elementos de la policía generó la molestia de algunas personas que reclamaron a los uniformados su presencia y les demandaron dejar de servir al poder y sumarse a la protesta ciudadana.
Por varios minutos, las consignas se centraron en contra de los diputados federales de los diferentes partidos políticos que aprobaron la Reforma Energética e incluso algunos manifestantes exhibieron los rostros de los legisladores.
Desde un templete improvisado en medio de las miles de personas que se encontraban en el zócalo capitalino tomaron la palabra diferentes ciudadanos, quienes alzaron la voz en representación de todos los participantes.
Estos reclamos versaron en la eliminación del Impuesto Especial sobre Productos y Servicio (IEPS), la renuncia del presidente Enrique Peña Nieto y su gabinete, la reducción del precios de los energéticos y el agua así como el respeto a derechos humanos.