De cara al futuro, Implan establece pilares que apuntalan desarrollo urbano de la capital
Desde el año de 1989, por acuerdo del Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se estableció el 11 de julio como Día Mundial de la Población; en nuestra ciudad actualmente somos un millón 539 mil 819 habitantes, lo cual nos coloca como la cuarta ciudad más poblada de México, después del Distrito Federal, y esto representa el 26.6% de la población total de la entidad, siendo el 47.7% hombres y el 52.3% mujeres.
En este contexto, en Puebla Capital, la población juvenil representa 27.2% y en contraste, los adultos mayores constituyen el 9.0%; asimismo la población indígena representa 3.0% y las personas con alguna discapacidad el 3.05%.
De cara al futuro, en el año 2031, se estima que nuestra ciudad estará habitada por un millón 785 mil 694 habitantes con 847 mil 185 hombres y 938 mil 509 mujeres, que relacionado con las tendencias urbanas, así como con las estructuras que construye la ciudad nos obliga a transformar la visión con la que las proyectamos nuestro futuro.
Ante ello, en el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) se han establecido los pilares que permitan apuntalar un desarrollo urbano encaminado a la construcción de espacios o barrios integralmente habitables, pero más que eso a la conformación de espacios que sean socialmente responsables y con alta cohesión social, bastos de servicios públicos de calidad a través del impulso a los desarrollos de usos mixtos en donde puedan converger las necesidades, deseos y anhelos de los habitantes.
Al hablar de esta nueva propuesta o responsabilidad social, el IMPLAN se compromete no sólo a pensar de manera unilateral, sino a sumar esfuerzos para forjar una perspectiva multidisciplinaria en torno a la ciudad. Y esto es, considerar la visión de la autoridad, las asociaciones, las cámaras y principalmente los ciudadanos en el diseño de una verdadera metrópoli que pugne por la consolidación y revitalización, mas no así por el crecimiento desordenado y sin control.
Lo anterior encamina a diseñar de manera socialmente compartida una nueva forma de construir ciudades, que en conjunto den paso a:
Una ocupación y uso del suelo de manera responsable con el medio ambiente circundante.
Una redensificación al interior de la mancha urbana dando prioridad a aquellas zonas que por sus características sean aptas para albergar uso habitacional con usos mixtos que no sólo redensifiquen, sino que revitalicen el espacio.
Aprovechar el potencial de aquellas zonas en las que se están dando cambios considerables en los usos del suelo.
Integración de los procesos de conurbación y metropolización a los que comúnmente se están enfrentando las ciudades.
Otorgar servicios públicos de calidad.
Recuperar, administrar y potencializar las áreas naturales del municipio, adoptando un enfoque de sustentabilidad en todas nuestras acciones.
