Casas de empeños sólo prestan el 30 por ciento del valor de las prendas
Pese al alto costo de algunos objetos, las casas de empeño sólo otorgan el 20 por ciento del valor real de los mismos, por lo que a decir de algunos pignorantes, este tipo de establecimientos se aprovechan de las necesidades de las personas que acuden en busca de un préstamo prendario.
Durante un recorrido realizado por esta casa editorial, se confirmó que las casas de empeños no solicitan al cliente la garantía de los objetos a empeñar, ya que sólo piden una identificación personal con fotografía.
Ante ello, el valuador comunica al usuario el monto del préstamo que corresponde al 20 por ciento del valor real del objeto. Es decir, si un teléfono celular que en el mercado tiene un costo de 3,500 pesos, en estos establecimientos sólo se proporciona al cliente 700 pesos.
Sin embargo, la necesidad de algunas personas ocasiona que la baja cantidad antes referida sea aceptada por los clientes, a pesar que el pago superará el préstamo adquirido.
En este sentido, Jaime Zurita García, presidente de la Comisión de Gobernación y Justicia, señaló que al no existir una norma adecuada en las más de 200 casas de empeños que se ubican en la capital poblana, éstas se estaban convirtiendo en una plataforma para la venta de artículos robados.
“He tenido pláticas con los encargados de estas empresas y saben que deben acatar esta regla”, expuso al mencionar que las sanciones a las firmas que no cumplan con esta disposición serán de 250 a 800 días de salario mínimo, mientras que aquellas que reincidan serán acreedoras de la cancelación de la licencia de funcionamiento o, bien, la clausura definitiva.
Es importante mencionar que en el mes de julio de 2012, Luis Mora Velasco, director de la Unidad de Normatividad y Regulación Comercial, informó que en 2011 se clausuraron 38 establecimientos de este tipo, ya que no contaban con los documentos necesarios para prestar sus servicios.
No obstante, en el municipio existe un sinnúmero de “pequeñas” casas de empeños, las cuales ofrecen menos dinero que las “reconocidas”. A pesar de lo anterior, bastante gente acude a estos establecimientos.
