“Poner límites a los hijos y abrir los canales de diálogo ayudará a que los jóvenes se adentren en el consumo de las drogas”, consideró la coordinadora del Departamento de Orientación Psicológica de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), Claudia Rebeca Gutiérrez Cardona.
Se debe tener un contacto con los hijos y ofrecerles la confianza para aclarar sus dudas y sepan cuáles son las sustancias prohibidas y por qué se les llama así, además de conocer a su grupo de amigos y detectar si algo anda mal a tiempo.
“Muchas veces, por soledad o por los amigos con los que se juntan, los jóvenes buscan un refugio en las drogas, por eso los padres de familia son parte fundamental para evitar estas inclinaciones hacia las sustancias ilícitas”, detalló.
La especialista, invitó a los padres de familia a establecer reglas entre sus hijos, definir una línea para que confíen en ellos, pero, que no se pierda la autoridad de un padre o una madre. Con esto, cuando vayan creciendo, sabrán cuáles son las situaciones permisibles y podrán diferenciar entre lo bueno y lo malo.
“Los niños y jóvenes deben saber que sus padres los escuchan y los orientan, pero nunca hay que decirles que son amigos, eso no, hay reglas, jerarquías y los padres tienen autoridad sobre ellos”, recalcó.
Reconoció el esfuerzo de las autoridades locales y estatales para el cierre de antros, bares o cantinas, ya que son lugares en donde los jóvenes pueden acceder de manera fácil a las drogas o estupefacientes, además de ingerir grandes cantidades de bebidas embriagantes.
Pero, la responsabilidad es de los padres de familia, quienes permiten que sus hijos lleguen a diferentes horas de la madrugada y muchos de ellos no conocen los límites y si les cierran un lugar pueden seguir de fiesta en la casa de alguno de sus amigos.
